Vista interior del Faro Santander
Faro Santander se reinventa para convertirse en un de los grandes centros de arte del país
La antigua sede del Banco Santander abrirá el 8 de septiembre convertida en un espacio cultural diseñado por David Chipperfield, con exposiciones, tecnología y la mayor certificación de sostenibilidad lograda por un museo
Durante más de un siglo fue el corazón financiero del Banco Santander. Ahora se prepara para iniciar una nueva vida como uno de los grandes espacios culturales del norte de España. El histórico Edificio Pereda abrirá sus puertas el próximo 8 de septiembre convertido en Faro Santander, un centro dedicado al arte, la cultura y la innovación que aspira a situar a la ciudad en el circuito internacional de los grandes equipamientos culturales.
A dos meses de su inauguración, el edificio encara los últimos preparativos antes de recibir a sus primeros visitantes. Tras una profunda rehabilitación dirigida por el estudio del arquitecto británico David Chipperfield, premio Pritzker en 2023, el inmueble ha dejado atrás su carácter de sede bancaria para transformarse en un espacio abierto al público que conserva su valor patrimonial y, al mismo tiempo, incorpora una arquitectura plenamente contemporánea.
Faro Santander
El proyecto, impulsado por la Fundación Banco Santander, ocupa más de 10.000 metros cuadrados distribuidos en diez niveles. De ellos, cerca de 3.000 metros cuadrados estarán dedicados a salas de exposiciones. El centro albergará de forma permanente la Colección Banco Santander, además de una programación de exposiciones temporales, espacios para la experimentación artística, instalaciones tecnológicas y actividades dirigidas al público familiar.
Uno de los elementos más reconocibles de la intervención es la transformación del emblemático arco central del edificio. Tradicionalmente concebido como un elemento arquitectónico representativo, pasa ahora a convertirse en el eje de la circulación interior y en un símbolo de la nueva vocación pública del inmueble. Una gran escalera helicoidal conecta las distintas plantas expositivas y conduce a un recorrido pensado para integrar patrimonio, arquitectura y creación contemporánea.
Interior del Faro Santander
La programación también reservará un espacio específico para artistas de Cantabria y promoverá proyectos desarrollados junto a entidades culturales del territorio. A ello se sumarán instalaciones en las que la tecnología actuará como herramienta para acercar el arte a nuevos públicos.
La rehabilitación del Edificio Pereda ha apostado además por la sostenibilidad como uno de sus principales argumentos. El proyecto reutiliza la estructura histórica del inmueble e incorpora sistemas de geotermia, climatización mediante termoactivación de la estructura, cubiertas vegetales y reutilización de aguas pluviales, además de medidas destinadas a fomentar la movilidad sostenible.
Faro Santander
Estas soluciones han permitido que Faro Santander obtenga la certificación BREEAM Excepcional con una puntuación de 92,96, la más alta alcanzada hasta la fecha por un museo o centro cultural, según la entidad promotora.
El edificio completará su oferta con un auditorio, una cafetería y un restaurante con terraza panorámica sobre la bahía. Con esta transformación, Santander recupera uno de sus inmuebles más emblemáticos para darle un uso completamente distinto: pasar de ser un símbolo de la actividad financiera de la ciudad a convertirse en un nuevo punto de encuentro para el arte, la cultura y la ciudadanía.