Imagen de un eclipse solar
EL ESPAÑOL DESDE DENTRO
El eclipse solar y la evolución de las palabras técnicas al lenguaje cotidiano
De ser un término científico, la palabra se ha convertido en vocabulario común, accesible y entendible por cualquiera
El eclipse solar total de mañana, 12 de agosto, ofrecerá algo más que un espectáculo astronómico: será también una ocasión perfecta para observar cómo una palabra técnica ha ampliado su significado hasta convertirse en un término habitual del lenguaje cotidiano.
Si buscamos en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua el término eclipse deriva del latín eclipsis, y este a su vez del griego ékleipsis que significaba «desaparición». La palabra está incluida en el argot propio de la astronomía y viene definida como «la ocultación transitoria, total o parcial, de un astro por interposición de otro».
Se trata, por tanto, de un término técnico y bien delimitado. Sin embargo, como ocurre con muchas palabras del lenguaje científico, como tóxico (de sustancia tóxica a relación tóxica, por ejemplo) su significado ha experimentado un proceso de extensión semántica para pasar a definir también, tal y como vemos en su segunda acepción del DRAE, un «ensombrecimiento o deslucimiento de una persona o cosa, o de su importancia». Un cambio que se ha dado gracias a los fenómenos lingüísticos de la polisemia (una palabra que cuenta con dos o más significados), la derivación y el recurso literario de la metáfora. Veamos cómo:
A través de la derivación, esto es, el paso de una categoría gramatical a otra, nos encontramos que del sustantivo 'eclipse' ha surgido el verbo 'eclipsar', que si bien no lo empleamos casi nunca con su significado astronómico, sí solemos emplearlo con su significado metafórico: que alguien o algo quede en segundo plano por otra cosa.
Así, en frases como «su fama eclipsó la de sus compañeros», el verbo 'eclipsar' ya no remite al cielo, sino a una relación de relevancia entre individuos. Lo mismo ocurre en ejemplos como «la noticia internacional eclipsó los asuntos locales» o «su intervención eclipsó el resto del debate». Y no podemos evitar nombrar el título de la famosa canción de la recién desaparecida Bonnie Tyler Total eclypse of the hearth, en la que habla del lado más oscuro del amor y, a modo de metáfora, describe que el dolor de corazón es tan intenso que oculta toda la luz.
No obstante, el verbo 'eclipsar' esconde un matiz positivo que lo ata a su significado original, a diferencia de otros sinónimos como podrían ser 'superar' u 'ocultar'. Cuando utilizamos el verbo 'eclipsar' la palabra conlleva el rasgo intrínsico del efecto transitorio de un eclipse que no permanente ni definitivo.
Así, como decimos, mañana seremos afortunados de poder observar un fenómeno astronómico que se da cada 300 años aproximadamente en un mismo lugar, pero, además, podremos aprovechar la ocasión para ser conscientes de que el lenguaje es tan poderoso que tiene sus armas para convertir un término científico en vocabulario común con el objetivo de cubrir o aumentar las necesidades expresivas de las personas.