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Crónica deAndrés Amorós

Comienza en Gijón la Feria de Begoña, una de las más importantes del norte de España

Aunque algunos lo ignoren, Asturias ha tenido siempre, a lo largo de la historia, una gran tradición taurina

Roca Rey toreando@hnoslozanoperea

Los lectores de El Debate recordarán que, este año, el periódico concedió por primera vez su Premio Taurino a la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, junto con la alcaldesa de Santander, Gema Igual: las dos han realizado una gran labor de apoyo a la fiesta. A ellas se debe, en buena medida, que las dos ferias taurinas se hayan colocado últimamente en la primera línea de las del norte de España.

Ya han tenido lugar la Feria de Santiago de Santander, a fines de julio, y la Feria de la Peregrina de Pontevedra, el primer fin de semana de agosto. Llega ahora la Feria de Begoña de Gijón, que dura del 13 al 17 de agosto inclusive y culmina el día 15: la fiesta de la Virgen de agosto, una de las fechas más taurinas del año.

Coincide en las fechas con la Feria de San Sebastián: por evidentes motivos políticos, esta no goza ya, lamentablemente, de tan buena salud; ofrece ahora solamente tres festejos la que tradicionalmente se llamó la Semana Grande.

Para los viajeros, Gijón posee atractivos evidentes: agradable clima, gente amable, amplios parques y paseos, la hermosa playa de San Lorenzo, el estupendo puerto deportivo, una gastronomía que no necesita elogios… A todo ello se une una atractiva programación cultural, que incluye una feria taurina de primera categoría.

Alejandro Talavante, con la muleta

Aunque algunos lo ignoren, Asturias ha tenido siempre, a lo largo de la historia, una gran tradición taurina. Doy un solo dato, pero bien llamativo: en 1517, cuando vino a España, desde Flandes, el joven príncipe Carlos, que luego sería Carlos V, el monarca más poderoso del mundo, una tormenta imprevista le hizo desembarcar en el pueblo asturiano de Tazones.

Para agasajarlo, los regidores de la zona organizaron en su honor un festejo taurino: a Carlos le encantó y, como era buen jinete, participó, a caballo, en la lidia caballeresca. Ante el éxito, se repitieron, en varios pueblos de la comarca, las fiestas de toros, en las que también intervino el príncipe…

Uno de los más grandes escritores asturianos de todos los tiempos, Ramón Pérez de Ayala, fue un apasionado de los toros. Cuando regresó de una larga estancia en los Estados Unidos, lo que más lamentó es la retirada de Bombita: con él – dijo- se va buena parte de mi juventud.

Luego, Pérez de Ayala fue un ferviente partidario de Juan Belmonte. Organizó con Valle-Inclán y redactó el texto para el homenaje que le ofrecieron un grupo de escritores y artistas. En él afirmaba que, con Belmonte, el toreo había cumplido ya su aspiración: convertirse plenamente en una obra de arte.

Roca Rey toreando

Además, Pérez de Ayala publicó un libro titulado Política y toros, en el que señalaba agudamente las conexiones de esos dos mundos. Si viviera hoy, cabe imaginar lo que escribiría del ministro Urtasun…

Como dice Jorge Manrique, «vengamos a lo de ayer». Hace cinco años, una alcaldesa socialista de Gijón, Ana González, batió todos los récords de ignorancia y de sectarismo. Comenzó denunciando por incorrecto el nombre de unos toros de lidia, sin tener ni idea de cómo se les pone el nombre…

Luego, alegó que la Plaza de Gijón no estaba en condiciones, lo que desmintieron los técnicos municipales. Como la plaza es de propiedad municipal, logró que, un verano, Gijón se quedara sin toros: algo que indignó a los profesionales y a los aficionados de toda España, de cualquier color político. Incluso la denunció la Asociación Taurina Parlamentaria, presidida por un conocido socialista, Miguel Cid Cebrián.

La reacción popular fue tan grande que, en las siguientes elecciones, ni siquiera la volvió a presentar como candidata su partido, el PSOE.

En cambio, he visto yo el clamor popular con que se acogía a la actual Alcaldesa, Carmen Moriyón, cuando aparecía por el callejón de la Plaza de toros, acompañada por nuestra inolvidable amiga Pilar Vega de Anzo, ejemplar aficionada.

Es un bonito recuerdo que el perfil de Pilar aparezca en el cartel anunciador de la Feria de Gijón de este año, del pintor sevillano Pérez Indiano, en el que la integra con otros elementos de la ciudad: el mar, el faro y, por supuesto, El Bibio.

Morante de la Puebla toreandoX: @CircuitosToros

Con el apoyo de la alcaldesa Carmen Moriyón y con la buena gestión del empresario Carlos Zúñiga – que acaba de obtener un triunfo clamoroso en El Puerto de Santa María – la Feria taurina de Begoña ha ido hacia arriba y se ha convertido, sin duda, en una de las mejores del norte de España.

En cambio, el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, del PP, lleva años hablando de la rehabilitación de la Plaza de Toros de su ciudad, pero ya ha anunciado que quiere hacer un pabellón multiusos, donde lo taurino apenas exista.

Varias veces ha declarado que los toros son para Gijón; para Oviedo, la ópera. ¡Como si las dos cosas fueran incompatibles!... Él sabrá lo que hace y el perjuicio turístico indudable que causa a su muy ilustre ciudad.

En 2017, un estudio de la Cámara de Comercio de Gijón apuntó que la feria taurina aporta a la economía de la ciudad cerca de siete millones de euros. Desde hace nueve años, sin duda, las cifras han aumentado bastante.

La Plaza de El Bibio, de tamaño mediano, es preciosa, coqueta: un monumento protegido. La empresa de los Zúñiga, padre e hijo, se hizo cargo de su gestión en 2001. Cuando llegaron, no era rentable. Con su acertada labor, han logrado que esta feria atraiga a aficionados de todo el mundo taurino.

Carlos Zúñiga hijo tiene fama de buen veedor, de elegir bien las ganaderías y los toros: por eso, en la Feria de Begoña son frecuentes las tardes de triunfo.

Este año, la Feria comprende cinco festejos: tres corridas de toros, u una novillada y un festejo de rejones. El día 15, con Morante, y el 16, con Roca Rey, el lleno parece seguro.

A muchos buenos aficionados les he escuchado yo que la Feria de Begoña es una de las más agradables de toda la temporada. Con esa ilusión acudimos a Gijón, un año más. Se lo contaremos a los lectores de El Debate.