Fundado en 1910

El poeta y escritor Juan Van-Halen

Entrevistas para el verano

La película, el libro, el deporte favorito de... Juan Van-Halen

El poeta, escritor o periodista, entre muchas otras cosas, es también colaborador de El Debate, una actividad que ha dado como fruto una selección de sus artículos en un libro, Elogio de la incorrección política. Crónicas del sanchismo y su agonía (Pigmalión, 2026)

Juan Van-Halen es poeta, quizá la mejor de las profesiones, y luego, si se quiere, es todas las demás cosas, que son muchas luego de toda una ya larga vida que empezó en la lírica con la publicación, a los 19 años, del primero de sus poemarios, Lejana palabra. En la actualidad escribe lo que él mismo llama un «libro complejo»: Una larga vida: 100 personajes que he conocido, «casi unas memorias».

Escritor, historiador, cronista oficial y académico de número de dicha Academia, político, senador y diputado y también miembro de la Real Academia de la Historia y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, nos cuenta en esta entrevista ligera sus gustos culturales, de interés por su trayectoria vital y profesional y artística.

Elogio de la incorrección política (Pigmalión, 2026)

–¿Cuál es la última película que ha visto?

¡Harka!, de 1941, histórica, podríamos considerarla patriótica. La guerra de África en los años veinte. La encontré por casualidad en una televisión y me encantó su mensaje, tan alejado de este tiempo ayuno de tantos valores.

–¿Qué película le ha marcado y ha revisado una y otra vez?

–No puedo bajar de al menos cuatro títulos entre tantos: Me han influido por motivos distintos, pero, a diferencia de otras, han mantenido ese interés a través del tiempo: El Padrino, El tercer hombre, La naranja mecánica y Viridiana.

–¿Quién es su actor o actriz favorito?

–Son varios y han ido variando. De los españoles históricos Francisco Rabal, Fernando Fernán Gómez y Alberto Closas, tan distintos. Y Luis Tosar, Adriana Ugarte y Marta Torné. De los extranjeros Kim Novak, Rod Hudson, Michael Douglas y Laurence Olivier.

Marlon Brando en El Padrino (1972)GTRES

–¿Qué libro o libros está leyendo?

–Aunque Baroja no era partidario de las relecturas, estoy releyendo su serie Memorias de un hombre de acción, que une mi interés por la Historia a mi pasión desde jovencito por la lectura.

–¿A qué libro suele regresar como lector?

–La respuesta no es original, pero al Quijote. Es la sabiduría popular hecha libro. Resulta intemporal. Es como un manual de vida y sorpresa. Siempre enseña. Lo leí por primera vez en la biblioteca de mi padre siendo un chaval; entonces se me escaparon muchas de sus sabidurías.

–¿Hay algún libro que le haya cambiado la vida?

–Tanto como eso no, pero por su influencia y contribución al hábito de pensar, también el Quijote. Podría añadir, ciñéndome al siglo XX, la obra de pensadores como Hayek, Nozick y Mises

Retrato póstumo de Mozart

–¿Suele aprovechar el verano para practicar algún deporte?

–No, y a veces pienso que debería. De jovencito practiqué béisbol, que entonces en España era una novedad. Ahora mi campo de juego es el despacho. Y, aunque no sea un deporte, me dedico a escribir. Preparo el libro complejo: Una larga vida: 100 personajes que he conocido, casi unas memorias.

–¿Qué música escucha cuando quiere desconectar?

–Acudo a Mozart. Me encanta. Visité la casa de su familia en Salzburgo y me emocioné. Influyó profundamente en la mejor música posterior. Beethoven, en cierto modo, emanó de él. Haydn, unido a los dos, reconoció que el talento de Mozart no se repetiría en siglos.

–¿Y cuándo desea emocionarse?

–Me emociona singularmente el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo.

–¿Quién es su compositor o artista musical favorito?

–La música actual me interesa moderadamente. Siendo machacón, volvería a mis viejas admiraciones ya citadas, aunque no descarto La danza de las chirimoyas del maestro David Azagra.