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Rutger Hauer en Blade Runner

'Vita', el bello y delicado ensayo que se pregunta qué es la vida y apunta a los replicantes de 'Blade Runner'

Vita: cómo la inteligencia artificial y la ciencia están redefiniendo lo que entendemos por vida (Debate) es el primer libro de Xabi Uribe-Etxebarria, experto en IA y fundador de Sherpa.ai

Xabi Uribe-Etxebarria dice en el prólogo de su su ensayo Vita: cómo la inteligencia artificial y la ciencia están redefiniendo lo que entendemos por vida (Debate) que él mismo es un «hipocondríaco existencial» con un miedo atávico a la muerte.

Esto es el impulso del libro, el ansia, la necesidad de encontrar una respuesta que reduzca o cure sus miedos. El análisis se podría decir que es integral, como si lloviera desde todas partes, hasta desde la tierra y no solo desde el cielo.

VitaDebate

Comienza preguntándose qué es la vida y continúa desgranando qué la sostiene, donde entra en juego la vida tecnológica y después la vida mental, la de la consciencia, para terminar en la posibilidad más llamativa, inquietante y reveladora, como un golpe de luz sin formar aún, que es la vida inorgánica, esto es: la inteligencia artificial.

Todo contado con amenidad y cercanía que se agradecen y que son, en su sencillez, en su humildad, se diría, la clave del éxito que se merece. Una naturalidad que no es «literatura» de saldo, como tanto se acostumbra, sino divulgación para todos los públicos con denominación de origen científica y humana.

Ningún experto podrá cuestionar la intención y el resultado de esta obra estupenda que ya han elogiado como algo novedoso e impactante sin alharacas, con toda la profundidad del iceberg de Hemingway, escritores, doctores y personajes destacados de muy distintos ámbitos.

Referencias a estudios, opiniones de eruditos, de científicos, de autores, opiniones personales, reflexiones propias ajenas producto de entrevistas humanas y sencillas conciben este libro que llega al elevado punto donde quizá una vida autónoma, por artificial que sea, pueda ser considerada una vida.

Aquí aparecen inevitablemente los replicantes de la película Blade Runner. Esos androides que se sienten (y lo son, fantásticamente) humanos y buscan desesperadamente encontrar la manera de sobrevivir, de extender la fecha prevista de término que tienen establecida por sus creadores, los hombres.

Máquinas con apariencia humana e incluso con sentimientos humanos como demuestra el famoso discurso final de las «Naves más allá de Orión». Ciencia y ciencia y preguntas aparentemente sin sostén religioso, sin concurso de Dios (aunque se cita el debate teológico, con la importante participación del Vaticano), que sin embargo aparece de algún modo curioso como esa semilla de palma datilera hallada en las ruinas de Masada, en Israel, que unos científicos hicieron germinar 2.000 años después.