Romina Rivera en imágenes de un vídeo difundido por la escuela
Muere Romina Rivera, la violinista de 9 años que conmovió al Papa León XIV en el Vaticano
La joven violinista venezolana falleció por las complicaciones de la fibrosis quística que padecía. En 2025 interpretó una pieza al violín ante el Pontífice durante la canonización de José Gregorio Hernández
La historia de Romina Rivera Cruz, la joven violinista venezolana de 9 años, conmovió al mundo cuando el 19 de octubre de 2025 interpretó el Danzón de Arturo Márquez ante el Papa León XIV en el Vaticano con motivo de la canonización de los santos José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles.
Por eso, la noticia de su repentino fallecimiento tras una fulminante enfermedad que la consumió en tan solo diez días ha causado un hondo impacto a nivel internacional.
Según informa el diario venezolano El Universal, Romina Rivera se estaba formando en la escuela del estado Portuguesa del Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, y era una de sus promesas más destacadas.
De hecho, accedió al prestigioso sistema de formación musical venezolano tras demostrar unas dotes innatas para el violín y la música clásica en el centro del Núcleo Acarigua-Araure, donde ya llamó la atención de sus profesores por su rendimiento musical.
Los responsables del Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles la sometieron a un riguroso proceso de selección que superó de forma sobresaliente, con especial mención a su control técnico del instrumento.
Tanto El Sistema como la Escuela Parroquial Nuestra Señora de El Pilar, donde estudiaba quinto grado de Educación Básica, expresaron su pesar por la repentina muerte de la violinista.
Según los responsables del Hospital Dr. Jesús María Casal Ramos de Acarigua-Araure, donde ingresó de urgencia, la niña presentaba un cuadro previo de fibrosis quística. Sin embargo, en un comunicado, la familia ha denunciado una negligencia médica.
Según denuncia la madre de Romina, la niña fue tratada por varios médicos que, sin embargo, mostraron un profundo desconocimiento sobre la enfermedad que padecía la pequeña, y no fueron capaces de iniciar un tratamiento eficaz.
Asimismo, denuncia la familia que el Hospital no estaba preparado para atender a un paciente con una patología de esa complejidad y, sin embargo, no consintió que la neumóloga de cabecera de la pequeña, que la trataba de la fibrosis quística, pudiera examinarla. «Lo que hicieron fue una serie de estudios y de exámenes que llegaron a descompensar a mi hija», denuncia la madre en el comunicado.