Edificio de la Real Academia de la Lengua Española
Las palabras que la RAE recomienda para dejar de decir «random»
Las redes son caldo de cultivo y vía de entrada descontrolada de estos términos, que toman posesión sin obstáculos como especies invasoras
No es una cruzada, pero se le acerca. La lucha discreta y constante de la RAE contra la invasión, también constante, de anglicismos, muchos de ellos provenientes de la jerga juvenil y adoptados rápidamente por los jóvenes, mayormente a través de las redes sociales.
Precisamente las redes son caldo de cultivo y vía de entrada descontrolada de estos términos, que toman posesión sin obstáculos como especies invasoras.
La riqueza del español no las contiene y esa es la batalla de la Academia: mostrar las palabras que posee la lengua española para representar toda la terminología que viene sin necesidad de asumirla y, sobre todo, abandonar la propia en su beneficio.
Una de esas palabras invasoras es «random», de extendido uso entre los jóvenes que no cesa ni amaina. «Random» es gracioso y rápido y sonoro. Y está de moda. Decir «random» es no estar anticuado para referirse a algo, raro, peculiar y hasta inesperado.
Resulta un término comodín que sin embargo aparta al rico español que dispone de variadas y bonitas palabras para expresar todos los significados de «random», y que la RAE recomienda en su pelea callada.
Azaroso, imprevisto, imprevisible, casual o aleatorio son algunas de las palabras que se pueden usar para dejar de decir «random» y no renunciar a la cultura y a la expresión propia con toda su riqueza.