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La escritora sueca Camilla Läckberg durante la presentación en la embajada de Suecia en España de Una jaula de oroEuropa Press

Publica 'El llanto de los muertos'

Camilla Läckberg: «España es el único lugar en el que me siento como una estrella del rock»

La autora superventas sueca, con más de 40 millones de ejemplares vendidos en 60 países, ha vuelto al universo de Fjällbacka en El llanto de los muertos (Planeta) para abordar un crimen estancado durante tres décadas

La escritora sueca Camilla Läckberg, que ha publicado El llanto de los muertos (Planeta) -la duodécima entrega de la saga ambientada en Fjällbacka- ha asegurado que España es el «único sitio del mundo» en el que se siente una «estrella del rock».

«España es el único lugar del mundo en el que realmente me siento como una estrella del rock. La gente se pasa cinco horas haciendo cola, llega llorando, temblando o incluso trayendo regalos. Me encanta ese entusiasmo», ha confesado la superventas sueca en un encuentro con la prensa en Madrid.

Läckberg, con más de 40 millones de ejemplares vendidos en 60 países, ha vuelto al universo de Fjällbacka para abordar un crimen estancado durante tres décadas, profundizando en la psicología del agresor, la violencia dentro del hogar y el fenómeno del «true crime» en la sociedad contemporánea.

Entender las motivaciones criminales

Así, ha admitido que bajo unas «circunstancias» concretas, cualquier ser humano podría asesinar y que en su caso lo haría si viese a sus hijos amenazados.

«¿Dadas las circunstancias correctas todos estaríamos dispuestos o seríamos capaces de asesinar? Creo que sí. Hay algunas personas, por ejemplo, que podrían asesinar por dinero, otras que podrían asesinar por venganza, porque son víctimas de un ataque de rabia repentina. En mi caso particular, sé que lo que necesitaría es si alguien estuviese amenazando la vida de mis hijos o la mía, sí sería capaz de matar», ha asegurado.

Además, ha reconocido que en el proceso creativo de sus obras busca «entender» las motivaciones de los criminales, marcando una clara distinción según la patología o el contexto del personaje.

«Siempre intento entender al asesino (en mis novelas). En algunos libros donde es un psicópata o un narcisista no entiendo los motivos, soy incapaz de sentir empatía. Pero en este libro en particular empieza con la historia de una señora anciana que ha matado a su marido, que la sometía a todo tipo de violencia; en ese caso puedo entender perfectamente el motivo y llegar a empatizar con el personaje», ha argumentado la escritora.

La mirada de las víctimas

Preguntada por los juicios por vía telemática que sigue como aficionada al «true crime» -en concreto el caso de Lindsay Clancy en Estados Unidos, acusada de matar a sus hijos durante un episodio de psicosis-, Läckberg ha urgido a abrir un debate social sobre la salud mental materna, asegurando que ella misma sufrió depresión postparto con dos de sus cuatro hijos.

«Algo bueno de este absolutamente trágico suceso es el hecho de que todos estamos hablando justamente sobre la depresión postparto. En este caso en particular queda claro que Lindsay Clancy había estado pidiendo por todos sus medios ayuda, ayuda que no recibió. El efecto más positivo es que estemos hablando sobre esto. Había llegado el momento de tener este debate sobre el por qué las mujeres no están recibiendo la ayuda que necesitan cuando el 8 % de las mujeres sufren de algún tipo de forma de depresión postparto», ha añadido.

A propósito del papel de las mujeres en la novela negra, concretamente en la suya, así como la tendencia a centrarse en los agresores, Läckberg ha defendido la necesidad de situar la mirada en las víctimas y en el entorno íntimo donde se gesta la violencia.

Maternidad y encubrimiento

"A menudo se pone mucho más el foco sobre el asesino que sobre la víctima. Desde el principio me he tomado muy a pecho centrarme en la víctima y en el impacto que estos delitos tienen en los familiares y amigos, ha valorado.

Asimismo, la autora ha reflexionado sobre las aristas de la maternidad y el encubrimiento, algo central en El llanto de los muertos.

«Me fascinan los casos de madres de asesinos que están en negación total. Me ha llevado a preguntarme: ¿qué haría yo? ¿Aparecería con una pala para ayudar a esconder el cuerpo o llamaría a la policía? Es un dilema sobre si proteger a tus hijos a todo coste o darles una mala lección», ha añadido.