Imagen de cientos de inmigrantes ilegales llegados a Ceuta el pasado 30 de julio
Centro Nacional de Inteligencia Los avisos del CNI sobre la avalancha de Ceuta se transmitieron por un canal de alerta temprana a la Delegación de Gobierno y Fuerzas de Seguridad
Las alertas del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la situación que se estaba gestando en Ceuta antes de la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio fueron canalizadas a través de un canal de alerta temprana , en el que se encontraban integrados la Delegación del Gobierno y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE).
Desde el Ministerio del Interior, que dirige Fernando Grande Marlaska , se ha elogiado a Marruecos y se le ha exonerado desde un primer momento de cualquier responsabilidad en los hechos. Interior rechazó también en primera instancia haber sido alertado por el CNI, versión que se vio obligado a modular tras la contundente comparecencia de Margarita Robles en el Congreso. Tras disfrazar su versión inicial sobre el papel del CNI, Interior alega ahora que el Centro compartió informes de situación, al igual que hizo la Policía Nacional, pero sostiene que ninguna de esas informaciones anticipó la magnitud y gravedad que alcanzarían los acontecimientos de los días 30 y 31. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , hizo énfasis en este aspecto en la entrevista que concedió a la Ser: «El CNI informó informes de situación, como también hizo la Policía Nacional, pero sí que puedo garantizar que no hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir los días 30 y 31», afirmó Sánchez.
Obviamente, la función del servicio de inteligencia no consiste en cuantificar con precisión matemática el número exacto de inmigrantes que podrían llegar a asaltar la frontera, sino en detectar los indicios y los movimientos que se estaban produciendo, identificar los riesgos, analizar los escenarios y alertar a las autoridades competentes cuando existen elementos que pueden comprometer la seguridad nacional. Que es exactamente lo que se hizo.
Lo cierto es que el inédito e injusto reproche al CNI por parte de Pedro Sánchez tiene lugar cuando, un mes después del asalto, Moncloa ha sido incapaz de concretar el número real de asaltantes ni cuántos inmigrantes quedan en la ciudad autónoma a día de hoy.
Margarita Robles, en el Congreso de los Diputados
Además, hay que tener en cuenta que en el caso de Ceuta, las primeras señales de movilización comienzan semanas antes de la crisis. Desde el 8 de julio, tras la famosa sentencia del Supremo, comenzó a circular en redes sociales información relacionada con la convocatoria y, entre los días 13 y 16, el volumen de personas vinculadas a ella habría pasado aproximadamente de 500 a 1.300.
Como dato llamativo, El Debate publicó el domingo 26 de julio, cinco días antes de la invasión, una información bajo el título: Decenas de inmigrantes ilegales colapsan el acceso al CETI de Ceuta tras subir las entradas por mar.
A partir de ese momento, las informaciones que se publicaron no paraban de aumentar las cifras de entrada y la situación de colapso. La evolución de esas señales llevó a que el lunes 27 de julio tuviera lugar una reunión de urgencia entre el Gobierno de Ceuta y la Delegación del Gobierno, destinada a analizar la situación y preparar una respuesta ante el escenario que se estaba configurando.
La alerta clave
El siguiente momento relevante se produjo el 29 de julio. Ese día, según la información publicada ayer martes por El Debate, el CNI detectó y comunicó una convocatoria difundida a través de redes sociales y grupos de WhatsApp que planteaba una entrada a nado en Ceuta al día siguiente, coincidiendo con la celebración de las Fiestas del Trono en Marruecos. Los datos a los que ha tenido acceso El Debate revelan que la alerta se tomó en consideración al constatar que existía un grupo digital que movía a más de 180.000 personas que estaba animado a cruzar la frontera de manera masiva.
La alerta del día 29 adquiere especial importancia porque el servicio de inteligencia había identificado una convocatoria masiva, concreta y temporalmente determinada , con un posible intento de entrada a través del perímetro marítimo de la ciudad autónoma. Ese mismo día, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas , reclamó al Gobierno central que asumiera el mando único ante el riesgo que se avecinaba. Pero no se hizo nada.