'Retrato de una dama' de Giuseppe Ghislandi
Argentina devolverá a la heredera de un coleccionista judío un cuadro robado por los nazis hace 80 años
La obra del pintor barroco italiano Giuseppe Ghislandi estuvo desaparecida durante décadas antes de ser fotografiada en 2025 colgada en la casa de la hija de un alto oficial nazi que había huido a Argentina después de la Segunda Guerra Mundial
Argentina debe devolver un cuadro del siglo XVIII robado por los nazis a la heredera de su legítimo propietario, un coleccionista de arte judío holandés. Así lo ha dictaminado un juez el pasado viernes.
La obra fue hallada en una vivienda en la ciudad de Mar del Plata. Perteneció al reconocido marchante de arte neerlandés Jacques Goudstikker, uno de los mayores coleccionistas judíos de Europa, cuya colección fue saqueada por el régimen nazi tras la ocupación de los Países Bajos.
Retrato de una dama fue pintado por el artista barroco italiano Giuseppe Ghislandi y permaneció en paradero desconocido durante aproximadamente 80 años. Su localización se produjo después de que en 2025 apareciera fotografiado en el interior de una vivienda perteneciente a la hija de Friedrich Kadgien, un alto oficial nazi que escapó a Argentina una vez terminada la Segunda Guerra Mundial.
Fue el periódico holandés AD el que reconoció por primera vez la obra al examinar unas fotografías de la vivienda que se encontraba a la venta en la localidad costera argentina.
Más de mil obras saqueadas
El retrato formaba parte de las más de 1.000 piezas de arte pertenecientes a la colección de Jacques Goudstikker que fueron robadas después de que las tropas nazis invadieran los Países Bajos en 1940.
Goudstikker abandonó el país pocos días después de la invasión. En su huida tuvo que dejar atrás numerosas obras de su colección, que posteriormente terminaron repartidas entre altos funcionarios alemanes. De este modo, una parte sustancial de su patrimonio artístico quedó dispersa tras la ocupación nazi.
Retrato de una dama siguió ese mismo destino y desapareció durante décadas, hasta que unas fotografías inmobiliarias tomadas en Argentina permitieron volver a identificarlo. La presencia de la obra en el domicilio de la hija de Kadgien abrió así el camino para su recuperación y posterior restitución.
Cuadro robado por los nazis en Mar del Plata
Después de que se identificara la obra, Patricia Kadgien fue acusada de ocultación y quedó bajo arresto domiciliario junto a su esposo. Finalmente, la pareja aceptó entregar Retrato de una dama a Marei von Saher, nuera y única heredera de Goudstikker, renunciando de forma definitiva a cualquier derecho sobre la obra. El acuerdo alcanzado contempla también una donación de unos 3.200 dólares a hospitales locales.
Una colección todavía dispersa
Tras el final de la guerra, el Estado neerlandés consiguió recuperar alrededor de 300 obras que habían formado parte de la colección de Goudstikker. La mayoría de esas piezas fueron posteriormente devueltas a los herederos del marchante.
Sin embargo, un número mucho mayor de obras continúa todavía repartido por diferentes lugares del mundo. El hallazgo de Retrato de una dama se incorpora así a los casos en los que ha sido posible localizar una pieza de aquella colección décadas después del expolio.