'L'homme assis à la canne'
La justicia devuelve un Modigliani robado por los nazis y cierra una herida familiar ocho décadas después
Un tribunal de Nueva York ordena la restitución de un cuadro expoliado en París durante la ocupación alemana tras 17 años de litigio y décadas de búsqueda familiar
El eco de la Segunda Guerra Mundial sigue resonando en los tribunales. Ocho décadas después del saqueo sistemático de bienes judíos en Europa, la justicia estadounidense ha ordenado la restitución de una obra de Amedeo Modigliani a los descendientes de su legítimo propietario. La decisión pone fin a 17 años de litigio y devuelve algo más que un cuadro: restituye memoria, dignidad y justicia.
Philippe Maestracci, de 81 años, ha recibido el fallo con emoción contenida. Es el único nieto de Oscar Stettiner, marchante de arte judío cuya galería en París fue saqueada durante la ocupación nazi. «Estoy feliz por mi abuelo y por su memoria», declaró al diario Le Figaro. Tras décadas de incertidumbre, siente que la historia familiar ha encontrado, por fin, un cierre.
'L'homme assis à la canne'
La historia se remonta a 1940, cuando la invasión alemana obligó a Stettiner a huir de París. Tres años después fue detenido. Mientras tanto, su galería fue desvalijada y sus obras dispersadas. En 1944, muchas de ellas salieron a subasta en el parisino Hôtel Drouot, epicentro del comercio artístico francés.
Entre las piezas expoliadas se encontraba L’homme assis à la canne, pintado en 1919. El retrato representa a Georges Menier, heredero de una de las grandes sagas industriales de Francia. Su valor actual ronda los 21,5 millones de euros, aunque para la familia el peso simbólico supera con creces el económico.
En 1946, un tribunal francés anuló las ventas realizadas durante la guerra y ordenó la restitución de las obras. Sin embargo, el Modigliani nunca regresó a manos de Stettiner, que murió en 1948 sin recuperar su colección.
Un largo viaje judicial
El cuadro reapareció en 1996 en el mercado internacional. Fue subastado en Londres por Christie's, procedente de los herederos de John Van der Klip, quien lo había adquirido en Drouot durante la ocupación. Ese mismo año lo compró el coleccionista David Nahmad, figura destacada del mercado artístico con base en Nueva York.
Durante años, la obra permaneció en su colección hasta que en 2008 un intento de venta despertó dudas sobre su procedencia. Las lagunas documentales activaron nuevas investigaciones y reabrieron el caso.
El punto de inflexión llegó en 2025. La presentación de 54 pruebas documentales, entre ellas archivos que acreditaban el expolio nazi y la titularidad de Stettiner, resultó decisiva. El pasado 3 de abril, la Corte Suprema del estado de Nueva York falló a favor de Maestracci y ordenó la restitución.
Más que un cuadro
La resolución marca un nuevo precedente en la recuperación de obras saqueadas durante el nazismo, un proceso aún incompleto en Europa y Estados Unidos. Miles de piezas siguen en paradero incierto o en manos privadas.
Para Maestracci, sin embargo, la batalla ha tenido siempre un sentido íntimo. No se trata solo de patrimonio, sino de memoria histórica. «Lo que le hicieron a mi abuelo ha sido reparado», afirmó.
Modigliani, Picasso y André Salmon frente al Café de la Rotonde , París, en 1916
Queda por resolver cómo y cuándo se ejecutará la devolución. La colección Nahmad estudia recurrir la sentencia, lo que podría prolongar el proceso. Aun así, el fallo ya ha sentado una base jurídica sólida.
La historia del Modigliani de Stettiner no es solo la de un cuadro perdido y recuperado. Es el reflejo de una Europa devastada, de una herencia robada y de una justicia que, aunque tardía, aún puede abrirse paso entre las sombras del pasado.