Salón de actos de la RAE
¿Cuántos libros esconde la RAE en su biblioteca? La Academia digitaliza sus fondos para hacerlos accesibles
La RAE avanza en el delicado proceso de digitalización de fondos de su Biblioteca para hacerlos más accesibles y facilitar la investigación
Sobre la colina en la que antiguamente se alzaba el palacio del Buen Retiro construido en tiempos de Felipe IV, compartiendo vecindario con la iglesia de los Jerónimos, el Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos, y dominando en altura al mismísimo Museo del Prado, el palacete que alberga la sede de la Real Academia Española se presenta para el ciudadano medio como un bunker inexpugnable.
En su interior se custodia uno de los tesoros más valiosos del pueblo español: su lengua. Sus académicos trabajan, desde su fundación en 1713, por mantener la unidad de la lengua, su claridad y esplendor, una tarea titánica si se tiene en cuenta que hoy son hablantes de español cerca de 500 millones de personas repartidos en 22 países de todo el mundo.
Con todo, uno de los secretos mejor guardados de la Real Academia Española es su biblioteca, y es que la RAE esconde en sus muros un fondo de alrededor de 300.000 volúmenes atesorados desde su fundación hasta hoy.
La Biblioteca de la RAE, uno de sus tesoros mejor guardados, es ahora un poco más accesible gracias al proceso de digitalización de sus fondos que ya ha permitido el acceso digital de 4.800 obras en 5.250 volúmenes.
Son obras de Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Rosalía de Castro o Rubén Darío, se lee en la información facilitada por la RAE. Un proyecto que ha sido posible gracias a la Fundación María Cristina Masaveu Peterson y que todavía sigue en proceso.
Hasta el momento, se han digitalizado más de 1.500.000 páginas y se encuentra en una de las fases más delicadas: la digitalización de manuscritos. Por el momento, la Academia no ha emprendido la fase de digitalización de los volúmenes de mayor valor, aunque también está prevista su inclusión en el catálogo digital.
La Biblioteca de la RAE, especializada en lengua y literatura españolas, está pensada para ponerse al servicio de académicos y colaboradores de la RAE a los que se les ha encargado llevar a cabo proyectos de la Academia.
Con todo, también es posible que investigadores y estudiosos de la lengua puedan acceder a sus fondos. El objetivo de esta digitalización es abrir la Biblioteca a un público más amplio sin poner en peligro la conservación de los volúmenes.
La Biblioteca, informa la RAE, cuenta con tres secciones bien diferenciadas. Un fondo general constituido por los fondos históricos de la Academia que se han ido adquiriendo para el desarrollo de sus trabajos lexicográficos y filológicos.
Una segunda sección formada por el legado del bibliógrafo y académico Antonio Rodríguez-Moñino, que llegó a la Biblioteca en 1995; y una tercera sección formada por el legado del poeta Dámaso Alonso, que se incorporó a los fondos en 1998.