04 de julio de 2022

Una de las salas del Museo Arqueológico Nacional, que en la actualidad tiene cerradas varias salas por la falta de personal

Una de las salas del Museo Arqueológico Nacional, que en la actualidad tiene cerradas varias salas por la falta de personal

Crisis y cierres en los museos estatales: «Se ha dejado de prestar un servicio público a los ciudadanos»

El nuevo convenio impide a los vigilantes de sala trasladarse o promocionar. La situación ha llevado a cerrar varias salas del Museo Arqueológico Nacional y otros muchos museos de forma temporal

Un historiador me comenta lo vergonzoso que le parece que un museo estatal como el MAN (Museo Arqueológico Nacional), uno de los más importantes de nuestra geografía, haya cerrado su cafetería y una de sus salas principales. No es el único que ha percibido esta decadencia en el servicio. María A. tiene 47 años y accedió a su puesto como vigilante de sala por oposición, y actualmente trabaja en el MAN. «No se trata únicamente de una sala: han cerrado varias salas, y más que van a cerrar».
Ella es portavoz, junto a Dolores G., de los vigilantes de museos estatales. Con el cambio de convenio en 2019, aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez y los sindicatos, se condenó a este grupo profesional al olvido: el IV Convenio Único establecía nuevos grupos profesionales en función de la actividad laboral. Los que antes se enmarcaban en un Grupo 4, como es el caso de los vigilantes, pasaron al E1 con la consecuente reducción de rango.
¿Qué consecuencias ha tenido esto? «No solamente es que haya personal insuficiente, sino que se ha roto la organización de los museos. Los vigilantes somos el único colectivo del Grupo 4 que no se ha encuadrado en un E2: es decir, las funciones que hacíamos antes, como rotar por puestos de portero mayor, taquillero, jefe de planta o puesto de información, ahora nos son inaccesibles», explica María A., que prefiere que su apellido no salga publicado.
Vigilantes de Museos Estatales protestan frente a la sede del Ministerio de Cultura

Vigilantes de Museos Estatales protestan frente a la sede del Ministerio de CulturaVigilantes de Museos Estatales

Todas esas funciones se encontraban antes enmarcadas en el mismo rango, lo que permitía el traslado de unos puestos a otros. «Así, los museos funcionaban. Ahora mismo, un museo no puede abrir sin un portero mayor, que es la máxima responsabilidad en ausencia de la dirección: es quien abre y cierra el museo, entre otras funciones. Tampoco puede abrir si no hay personal en taquilla: por eso se decidió que los museos estatales fueran gratis durante seis meses. No era una 'medida para el bien de los ciudadanos': era simplemente que no había gente que pudiera cubrir ese puesto de trabajo». 14 de los 16 museos gestionados por el Ministerio de Cultura abrieron gratis, con la consecuente pérdida de ingresos y gasto para el erario público. Según ambas trabajadoras, el problema principal que ha tenido esto, y por ello protestaron frente al Ministerio de Cultura (y seguirán haciéndolo), es que «se ha dejado de prestar un servicio público a los ciudadanos».
El otro gran problema que ha introducido el convenio, que fue aprobado por UGT y CCOO, además del CSIF, es que ha asociado cada puesto de trabajo a una titulación de Formación Profesional. «Los taquilleros necesitan el FP de actividades comerciales y el portero mayor la FP superior de Turismo, pero es que a los vigilantes de sala no saben qué formación asignarnos. ¡Nosotros hemos hecho una oposición para acceder al Grupo 4!», recalca María, que lleva desde la aprobación del convenio sin poder mejorar, ascender o trasladarse, estática en el Museo Arqueológico Nacional.

Mayoría de mujeres de más de 50 años

«Realmente nos han degradado, ya que donde tenemos que estar es en el E2. A nosotras nos pidieron unos requisitos de acceso y un temario en relación al Grupo 4, no a uno inferior. Es un agravio comparativo y nos preguntamos por qué a nosotras». Tanto María como Dolores hablan en femenino porque la mayoría de las trabajadoras son mujeres mayores de 50 años, lo que también dice mucho de en qué quedan las políticas de igualdad y de reconocimiento al trabajo de las mujeres de las que alardea el Gobierno.
La edad añade otro problema. «Exigen una FP básica, que es la que realizan los menores de 18 años. Tenemos compañeras que han querido trasladarse a servicios administrativos, y no han podido hacerlo porque requiere una FP que no tenemos ninguno. La mayoría de las trabajadoras son mujeres de más de 50 años, lo que también dice mucho del abandono del sector en todos estos años».
La situación ha llegado a tal extremo que se están provocando movilidades forzosas. Aunque los trabajadores no pueden acceder oficialmente al puesto porque carecen de la titulación necesaria (que antes no se requería), si hace falta pueden «solucionar la papeleta». Si se niegan, por ejemplo, a ejercer de taquilleros por un día, se enfrentan a la apertura de un expediente.

La sombra de la privatización

Para María y Dolores una posible causa de esta forma de hacer las cosas es una futura privatización de sus puestos de trabajo. «No sería la primera vez. En museos como el Reina Sofía el servicio de mediadores culturales es un servicio privatizado, y eso que es un museo estatal. También está privatizado el servicio de información», explican. Eso podría explicar por qué los vigilantes de sala han sido los únicos en quedar excluidos: quizá se vaya a proceder a contratar un servicio privado, a pesar de que en la actualidad los vigilantes cobran 18.000 euros brutos al año.
«Nos han degradado de categoría y nos impiden hacer las funciones que antes hacíamos. Además, no saben qué titulación pedirnos. No podemos acceder ni al traslado a nivel horizontal ni a la promoción a nivel vertical. Estamos abandonadas», continúa María A.
Desde la organización nos facilitan un listado exhaustivo de todos los museos que han permanecido cerrados, aunque sea temporalmente, desde que aprobó el convenio: Museo de América, Museo Sorolla, Museo Arqua, Museo del Romanticismo, Museo Cerralbo, Museo Arqueológico Nacional, Museo Sefardí y Museo de Escultura. Algunos de ellos al mismo tiempo; todos debido a la falta de personal para abrir.

Vacaciones denegadas

«En Navidad, para suplir el problema, contrataron a gente del INEM: personas que nunca han trabajado en un museo, que no saben cómo funciona ni qué responsabilidades implica. Por mucho que tengas un FP...», detalla María A. Por su parte, Dolores G., que en la actualidad trabaja en la bolsa de trabajo (y que desde que no se puede promocionar y no hay traslados se ha quedado «sin trabajo»), relata cómo a los trabajadores del Museo Reina Sofía han tenido que denegarles las vacaciones de verano. «Se lo han comunicado oficialmente: no pueden cogerse las vacaciones porque no hay personal para cubrirles», afirma mientras muestra el documento.
Documento del Museo Reina Sofía en el que se les deniega las vacaciones al personal de seguridad porque "el servicio no está garantizado"

Documento del Museo Reina Sofía en el que se les deniega las vacaciones al personal de seguridad porque «el servicio no está garantizado»

Como solución, los vigilantes proponen entrar en el E2, igual que el resto de Grupo 4. «El examen que hicimos para acceder es exactamente igual que el de E2. Mientras que si lo comparas con el Grupo 5, no tiene nada que ver. Merecemos pertenecer al mismo grupo profesional, que para eso hemos estudiado una oposición. También pedimos una moratoria para el personal temporal, para que pueda acceder, y que no nos asignen una titulación FP, porque entonces no va a poder haber movilidad», sentencia María A. «Sólo pedimos coherencia».
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