Manuscrito de 'Billy Budd'
'Billy Budd, marinero': un relato decimonónico reflejo de la dura vida del mar
Última obra en prosa de Herman Melville y una de las más destacadas de su producción literaria
El famoso autor de Moby Dick, Herman Melville (1819-1891), rinde, en esta novela escrita a lo largo de sus últimos años de vida, un homenaje a la dura vida marinera que él mismo experimentó en su juventud.
Alianza Editorial (2025). 148 páginas
Billy Budd, marinero
Billy Budd se editó póstumamente en 1924. Fue publicada por primera vez en 1975 gracias a Alianza y ahora vuelve a la luz en su colección de clásicos, en una edición ligera y cuidada. La obra consta de un brevísimo prefacio y 31 capítulos sin título que cuentan la historia de un muchacho hermoso e ingenuo, lleno de buenos propósitos que, enrolado a la fuerza en un buque de guerra en 1797, se enfrenta a una tripulación hostil y a un clima de opresión que no entiende. La crueldad de la vida a bordo y la justicia en el mar desembocan en una situación extrema, dolorosa e incluso inhumana.
El protagonista es «Baby» Budd, un joven marinero, gaviero de proa en la Armada británica. El teniente Ratchiffe lo escoge por algún desconocido motivo para El Indómito, la nave de Su Majestad. Decían sus conocidos que de él brotaba una virtud que «endulzaba a los agriados» e incluso lo comparaban con un cura católico que predicase la paz entre una pelea de irlandeses. Algunos investigadores creen que el personaje pueda estar inspirado en el marinero Philip Spencer, quien fue acusado de conspiración para un motín en alta mar.
Sabemos que era dulce y agradable, prácticamente todos lo querían y respetaban, pues era considerado un pacificador tan solo con su presencia. Como en cualquier novela del realismo, las descripciones son extensas y, por ello, conocemos que Budd era expósito de una familia noble; tan agraciado que lo comparaban con las deidades grecolatinas. Era inteligente, aunque analfabeto, y se le conocía una rectitud extraordinaria.
El mismo autor, que nos lleva de la mano en su relato, nos confirma que el hilo que narra se restringe a la vida interior de un barco y a las peripecias de un solo marinero. No obstante, igualmente nos describe con todo detalle al capitán del barco, pues, como también señala Melville, cumplirá un importante papel en el relato. Este es recto, honrado y poco sociable. Por último, nos introduce al tercer personaje en discordia, el antagonista John Claggart, maestro de armas, una especie de jefe de policía que se encarga de mantener el orden entre la tripulación.
He de confesar que la novela es excesiva en cuanto a las descripciones, siempre largas y prolijas, algo propio de la época y muy característico de Melville. La lectura se complica debido a sus numerosas y extensas digresiones, que incluyen referencias históricas, filosóficas y literarias, todas ellas justificadas por el autor. Sin embargo, estas digresiones hacen que, en muchas ocasiones, se pierda el hilo del relato o que sea necesario tener un diccionario a mano para comprender el vocabulario específico del mundo marinero, lo que ralentiza aún más una trama ya escasa de acción.
En varias ocasiones, la lectura puede resultar algo tediosa, debido a sus párrafos largos, de estilo muy decimonónico, y a la relativa escasez de diálogos. No exagero si digo que la acción propiamente, si es que se puede denominar así, no empieza hasta la página 100, cuando parece que nos encontramos ante un conato de insubordinación a bordo que termina con un cuerpo sin vida en la cabina del capitán. Tan solo eso. Y comienzan de nuevo las divagaciones sobre la autoridad, la disciplina y el deber militar. Ante la situación sobrevenida, y convocado un sumarísimo consejo de guerra con un oficial de la Marina y dos tenientes de la Armada, se plantea en la novela un dilema moral que va a implicar una decisión trágica e inesperada.
Aquí nos encontramos con el tema principal de la narración, que es el choque entre el deber y el escrúpulo moral animado por la compasión. Junto con los temas de la traición y la envidia, presentes en el relato, se plantea, ante todo, si se debe llevar a cabo un juicio conforme al derecho natural o conforme a las leyes del rey, pues todos perciben la inocencia del protagonista, acusado de alta traición.
Por todo ello, el juicioso capitán reflexionará de forma profunda en un extenso discurso sobre si el código militar debe actuar por encima de todo a pesar del rechazo conjunto a la muerte de un inocente.
Después de lo escrito, he de recordar que el manuscrito original de Billy Budd, marinero, que debió ser redactado cerca de 1885, no se descubrió hasta 1919. Su publicación años después consiguió que se revalorizara a su autor, que se encontraba en una situación de injusto abandono. A pesar de lo dicho sobre su lentitud y dificultad, así como su escasez de acción, es innegable, y no podemos obviarlo, que sigue siendo un relato magistral sobre los temas universales de la ley, la justicia y la maldad, lo que provoca que su protagonista, hermoso y angelical, no deba quedar relegado al olvido en la literatura universal.