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Cubierta de 'El monasterio de la rosa negra'Newton Compton

'El monasterio de la rosa negra': inquietante thriller histórico ambientado en el medievo burgalés

Ópera prima de Joan Barbero que aúna historia, misterio y pasión

Ambientada en pleno medievo en las calles frías y nevadas del Burgos del siglo XII, esta historia nos sitúa ante la misteriosa visita de la duquesa Leonor de Aquitania a su hija Leonor de Plantagenet, mujer del rey Alfonso VIII y, por lo tanto, reina inglesa de Castilla. La duquesa, mujer de corazón gélido que solo mira por sus intereses, viene a cumplir una misión diplomática e histórica: busca entre sus cuatro nietas a la futura esposa del heredero de Francia.

Newton Compton Editores (2025). 411 páginas

El monasterio de la rosa negra

Joan Barbero

Este encuentro, lleno de frías e inquietantes miradas, tiene lugar en el claustro de las Huelgas, monasterio burgalés, donde la poderosísima abadesa, doña Elvira, gozaba de enormes privilegios que la Corona le había concedido. Aun siendo una mujer, era la que reunía más poder de la Iglesia de Castilla y, seguramente, de todo el mundo cristiano. La abadesa, hija ilegítima del rey, sin más abrigo que su hábito y su orgullo, es desafiante y orgullosa, profundamente irónica en todos sus parlamentos y admirable en su fortaleza. Es conocida como la Rosa Negra, única extravagancia que se permite, la de llevar prendida en su hábito una extraña flor del color del carbón.

La novela comienza con el inquietante descubrimiento de un cadáver del que ha brotado un árbol que la abadesa quiere extirpar; sin embargo, no nos encontramos ante una novela de crímenes despiadados. Estos, que los hay, y recuerdan a Umberto Eco en El nombre de la rosa, tan solo son la excusa para presentarnos a la verdadera protagonista de este thriller medieval: la mujer.

Dos mujeres sumamente inteligentes, odiadas por todos y empoderadas por sí mismas, conviven en un estupendo escenario medieval digno de las mejores historias: el monasterio de Santa María la Real, el palacio de las Huelgas y el Hospital del Rey, al que la abadesa, junto a la presencia de una tercera mujer, una médico siciliana, pretende hacer el mejor y el más próspero de todo el Camino de Santiago.

Cuenta el autor que el proyecto de la presente novela histórica nace de la exploración de dos paradojas que le llamaron sumamente la atención y se convirtieron en su centro de investigación. La primera, el hecho de que muchas mujeres de la Edad Media ingresaban en los conventos de clausura para sentirse libres. ¿Cómo es posible, se pregunta Barbero, que se encerrasen en vida para disfrutar de la libertad?

La segunda paradoja, curiosamente, habla del fundador del Opus Dei, cuya organización, según el autor, no se ha caracterizado por el protagonismo de la mujer. Señala el novelista que, a pesar de dicha afirmación, Escrivá de Balaguer redactó una tesis doctoral sobre la figura jurídica de las abadesas de las Huelgas Reales, las mujeres con el mayor poder dentro de la Iglesia desde el siglo XII hasta el XIX. Estas religiosas estaban equiparadas a los obispos, pues podían confesar, predicar e incluso usar la mitra, como vemos perfectamente descrito en esta novela. Barbero se pregunta a qué se pudo deber el interés de Balaguer en el excepcional estatus de la abadesa.

El tercer tema que le interesó al escritor sigue versando sobre la mujer, en concreto de las mujeres médico que se formaban en la prestigiosa Escuela Médica de Salerno, al sur de Nápoles. Se ensalza aquí a la figura bastante olvidada de Trótula di Ruggiero, doctora que en el siglo XII escribió tres tratados de Medicina que se usaron como manuales en las facultades de toda Europa. En su época, lamentablemente, la ignorancia de la gente confundía los saberes femeninos sobre medicina con hechicería y obra del diablo. Las mismas acusaciones vemos que se suceden en otra novela recién publicada por Duomo, La comadrona, de nuevo otra mujer italiana, analfabeta esta vez, pero sabia conocedora de todos los remedios naturales, únicos a los que la gente humilde podía acceder para remediar sus males.

Podemos ver claramente que, además del entramado de crímenes y misterios sin resolver que se esconden entre los gruesos muros de la abadía burgalesa, lo más apasionante de esta historia es la lucha del autor contra el olvido de las mujeres del medievo que fueron oscurecidas y casi siempre denigradas por los hombres de la época, en la que tan solo quedaron recogidas biografías masculinas en las crónicas de los historiadores.

Se trata, en fin, de una novela muy recomendable llena de dolor, sabiduría y conspiraciones, que recoge fielmente la vida tan dura de la mujer y de la gente del pueblo durante el medievo. Desfilan por sus páginas personajes de la alta clase social, obispos, médicos, políticos y merinos, todos luchando por sostener su jerarquía en el poder. Pero no faltan peregrinos y lavanderas, criadas y niños, con los que conoceremos, en una obra que engancha al lector desde las primeras líneas, un magnífico entramado histórico medieval.