Cubierta de 'La debilidad de lo verdadero'
'La debilidad de lo verdadero': la verdad sitiada
Myriam Revault d'Allonnes frente a la era de la posverdad
La filósofa francesa Myriam Revault d’Allonnes (1942-) aborda en La debilidad de lo verdadero uno de los fenómenos más inquietantes de nuestro tiempo: la erosión de la verdad factual en el espacio público. A partir de la realización de una crónica periodística sobre las fake news surgidas tras hitos como el Brexit o el ascenso de Donald Trump, emprende una reconstrucción genealógica e histórica profunda.

Traducido por Francisco López Martín
Acantilado (2026). 144 páginas
La debilidad de lo verdadero
La política y profesora emérita de la École Pratique des Hautes Études de París sostiene que el prefijo post no designa una etapa posterior a la verdad, sino un cambio de régimen en el que esta deja de ser un criterio decisivo para la acción política. La cuestión no es que haya desaparecido la verdad, sino que ha perdido su autoridad pública. Examina las consecuencias de una cultura donde los hechos son desplazados por narrativas emocionales y las opiniones prescinden de toda referencia compartida a la realidad.
El núcleo argumentativo se apoya en la distinción formulada por Hannah Arendt entre las «verdades racionales» –como las matemáticas o las científicas– y las «verdades de hecho». Mientras las primeras poseen una estabilidad relativa, las segundas son históricas y contingentes, por lo que resultan vulnerables. La posverdad no necesita recurrir a la censura de los regímenes totalitarios; le basta con degradar los hechos incómodos al rango de simples opiniones discutibles. Cuando desaparece la diferencia entre lo verdadero y lo falso, se desmorona el suelo común que hace posible la deliberación democrática. El relativismo contemporáneo rompe así el suelo fáctico sobre el que se asienta el debate cívico, haciendo que la deliberación y la interlocución colectivas resulten imposibles.
Para explicar el origen de esta tensión, Revault d’Allonnes reconstruye el viejo debate entre Platón y Aristóteles. Tras la condena de Sócrates, Platón separó la verdad de la política al confiar el gobierno al saber del filósofo. Frente a este modelo, Aristóteles defendió una concepción deliberativa de la política basada en la sabiduría práctica (frónesis) y en el juicio compartido. Su metáfora del banquete colectivo expresa la convicción de que la pluralidad de perspectivas enriquece la decisión pública y fundamenta el sentido común (sensus communis) que más tarde recuperarían Immanuel Kant y Hannah Arendt.
También Nicolás Maquiavelo ocupa un lugar destacado en este recorrido. Revault d’Allonnes reivindica su búsqueda de la «verdad efectiva» de las cosas frente a las construcciones utópicas, la realidad de cómo viven los hombres, no cómo deberían vivir. La política se desarrolla en el ámbito de las apariencias, donde gobernantes y ciudadanos participan en un juego inestable condicionado por las circunstancias cambiantes y donde la eficacia prima sobre la pureza moral. Sin embargo, Hannah Arendt advertirá que, cuando la política devora los hechos para transformarlos en apariencias manipulables, el suelo común de la realidad comienza a resquebrajarse.
Uno de los capítulos más sugerentes analiza las aportaciones de Michel Foucault sobre los «regímenes de verdad» y la parresía, entendida como el valor de decir la verdad aun a riesgo de sufrir represalias. Sin embargo, Revault d’Allonnes subraya que, en las democracias actuales, el coraje individual resulta insuficiente si no existen instituciones capaces de proteger a quienes denuncian abusos. Y en este sentido recupera la vida en la verdad defendida por Václav Havel como forma de resistencia frente a las ficciones del poder.
Especial interés reviste la reivindicación del poder cognoscitivo de la ficción. Frente a las falsificaciones de la posverdad, la literatura constituye un modo privilegiado de ampliar nuestra comprensión de lo real. Inspirándose en la teoría de la mímesis de Aristóteles y en la hermenéutica de Paul Ricœur, la autora sostiene que el mundo del texto revela una «verdad de segundo grado» que enriquece la experiencia y ensancha el horizonte de lo posible. La imaginación, lejos de alejarnos de la realidad, permite transformarla y abrir espacios de resistencia semejantes a las heterotopías descritas por Foucault.
El ensayo concluye dialogando con 1984, la distopía de George Orwell, cuya descripción del doblepensar y de la destrucción del lenguaje anticipa muchas de las patologías contemporáneas. Allí donde la manipulación vacía las palabras de significado, también se debilita la capacidad de juzgar y de convivir en un mundo compartido.
Con una sólida erudición filosófica y con claridad expositiva, Myriam Revault d’Allonnes reflexiona sobre los riesgos que amenazan a las democracias contemporáneas. La debilidad de lo verdadero constituye una defensa rigurosa de la verdad factual como condición indispensable de la vida común y una invitación a reconstruir el espacio público desde la responsabilidad, el juicio crítico y la imaginación.