Bastien Tronchon celebra su victoria en la décima etapa de la Vuelta a España
Tronchon se apunta a la fiesta del esprint mientras que Mas sonríe de rojo
En la general mantuvo el bastón de mando sin sobresaltos Enric Mas, atento en su defensa del maillot rojo
Las opciones de Enric Mas, líder por accidente, para ganar su primera vuelta: «Cogeremos la responsabilidad»
Bastien Tronchon (Groupama) se invitó a la cita de esprinters y fue capaz de sorprender a los favoritos para estrenar su palmarés en una grande como vencedor de la décima etapa disputada entre Alcaraz y Elche de la Sierra, de 184,7 km y 3.000 metros de desnivel, en la que mantuvo el maillot rojo de líder el español Enric Mas.
Ni Brennan, ni Van Aert ni Pedersen: Bastien Tronchon (Chambéry, 24 años) con un gran poderío logró la victoria más prestigiosa para su incipiente palmarés, nada menos que su estreno en una grande por etapas. Cuando atacó en la recta de meta ya no hubo color, se impuso con un registro de 4h.07.41, en una jornada escarpada, exigente, que se cerró a una media de 44,7 km/hora. Cuarta plaza para Van Aert, quien buscó sin encontrar su triunfo de etapa. Xavier Mikel Azparren, siempre combativo fue sexto y el venezolano del Movistar Orluis Aular octavo.
En la general mantuvo el bastón de mando sin sobresaltos Enric Mas, atento en su defensa del maillot rojo, confiado y pleno de moral tras su victoria en Aitana. Le sigue Primoz Roglic a 1.18 minutos y Felix Gall a 1.39. Compás de espera entre los favoritos. Su baile llegará en las etapas de esta semana de Calar Alto y La Pandera. Mientras, a pasar páginas en el calendario.
Después de la jornada de descanso turno para una etapa sinuosa por la sierra de Albacete. Saliendo de Alcaraz se formó una fuga de 7 hombres, 2 españoles entre ellos, Sinuhé Fernández (Burgos) e Iván Cobo (Kern Pharma), junto a Dversnes (Uno-X), Paleni (Groupama), Gogl (Alpecin), Sütterlin (Jayco) y Weiss (Tudor).
No era día para regalos, y menos por parte de los equipos de los esprinters que esta semana padecerán los efectos de la montaña con Calar Alto y La Pandera. El Visma quería el triplete para Brennan, y el Cofidis el doblete para Coquard. Ambas escuadras asumieron la responsabilidad de mantener a raya la fuga.
Los rebeldes resistieron unidos en el Puerto del Peralejo (3a) y de Aýna (3a), y en el último del día, en Socovos (3a) el grupo se redujo a 4 hombres en el ascenso; y en la bajada, coincidiendo con algunos acelerones en el grupo principal quedó sentenciado el sueño de los rebeldes.
Tronchon, el más fuerte
A 6 km de Elche de la Sierra, en el corazón de la Sierra del Segura, Gogl y Dversnes sacaron la bandera blanca como últimos supervivientes. La carrera estaba lanzada, muchos ataques y lucha por tomar la posición ante una llegada que «picaba» hacia arriba.
No hubo orden. Imposible. Visma trató de montar su «treno» con Mathew Brennan en cabeza, todo un doble ganador de etapa que se puso a trabajar para jugar la carta de Wout Van Aert, más poderoso que su compañero en un final en ascenso.
Pero surgieron los saltos de última hora. Trataron de sorprender Xavier Mikel Azparren y Fedorov, pero ambos se anticiparon demasiado con su iniciativa y fueron superados por la marabunta a pocos metros de la última línea.
Entre todos irrumpió el francés Bastien Tronchon, que no entraba en las quinielas para llevarse el esprint en la localidad albaceteña, pero fue el mejor, el más poderoso, espectacular a la hora de firmar una victoria inolvidable. La primera en una grande, la tercera para su palmarés. La jornada de transición cumplió el guión.