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Xabi Alonso, dirigiendo al Real Madrid en el Mundial de ClubesEuropa Press

Xabi Alonso ha puesto las pilas a los jugadores y en el Real Madrid ven como un gran acierto su fichaje

Hacía falta un cambio de jefatura, poner a todos los jugadores alerta y acabar con la seguridad de la titularidad ganada durante cuatro años. Hay personas dentro del Real Madrid que dicen que un entrenador no debe estar más de tres años, porque los futbolistas se acostumbran y los técnicos se aburguesan, y viceversa. Xabi Alonso ha venido a poner las pilas a toda la plantilla y a decir que todo comienza de cero. Es bueno que los profesionales no vean segura ya su titularidad y que tengan que dar el máximo para convencer al nuevo responsable del grupo.

Lo mejor de este cambio es que ha venido un preparador de ideas muy modernas que está revolucionando el fútbol del Real Madrid. Un hombre que aplica hasta tres tácticas en un mismo partido, que realiza sin problema tres sustituciones a la hora de juego y que hace titular a un chaval, por delante de un consagrado, si el muchacho es mejor en una misión concreta. La titularidad de Gonzalo ha sido un golpe de aire fresco después de tanto tiempo de jerarquías. Es el único nueve puro del Real Madrid y ha jugado de ariete.

Las decisiones de Alonso han sido un mensaje a todos sus pupilos. No hay compartimentos estancos ni preferencias. No hay un once fijo. Habrá muchas estrategias, con dos y con tres puntas, con dos y tres centrales, y serán clave los futbolistas que se adapten a diferentes misiones en el mismo encuentro. Valverde, Tchouaméni, Güler y Gonzalo, que ejerció de delantero centro y por la izquierda, ya han demostrado que pueden hacerlo bien en varias posiciones.

La cúpula del Real Madrid está feliz por la inmersión de Xabi Alonso en el cargo. Desde el primer momento ha demostrado que tiene las ideas muy claras y las ha aplicado al instante. Los jugadores se han adaptado rápidamente a unas estrategias que exigen una presión constante sin balón y un fútbol dinámico y directo con la pelota en su poder. Los ataques se ejecutan en tres pases y así llegaron los goles a Pachuca. La salida del balón jugado desde atrás, un problema endémico, se ha solucionado con Huijsen y Trent. Las cosas han mejorado ostensiblemente en quince días de una gestión diferente, nueva, basada en un fútbol moderno que no se apoya prioritariamente en las figuras sino en la aplicación de tácticas conjuntas y sustituciones tempranas para mantener esas estrategias con la misma energía.

Futbolistas multiusos

El ideario del nuevo entrenador deja claro que requiere de futbolistas que sepan ocupar diversos puestos sin problema. Valverde ya ha sido pivote, interior derecha y lateral derecho por las necesidades del guion. La expulsión de Asencio provocó revoluciones tácticas que movieron a todos los futbolistas. Xabi pasó de un 4-4-2 a un 4-4-1 y Gonzalo dejó de ser ariete para convertirse en interior izquierda, situación desde la que siguió interviniendo en las jugadas de gol. Con diez hombres, Vinicius dejó la banda izquierda y ejerció de nueve. Tchouaméni volvió a ser central. Güler retrasó su posición y se encargó de la dirección del juego, demostrando que puede ser el hombre que lleve la batuta. Bellingham también atraso su colocación para ayudar más en la construcción del fútbol. Seis pupilos de Xabi cambiaron sus cometidos. Así los quiere el técnico, válidos para todo.

La cúpula de la entidad está contenta porque observa la capacidad de Alonso para mover todo el equipo en un santiamén y subraya la excelente respuesta de los futbolistas, cualificados para cumplir diferentes objetivos en circunstancias tan difíciles como quedarse con uno menos nada más empezar un partido.

Los jugadores del Real Madrid en el Mundial ClubesAFP

Uno de los capítulos que más gusta a la dirección deportiva madridista es que el club cuenta con una de las canteras más importantes del mundo y el guipuzcoano la vigila, la controla y quiere sacar buen provecho de ella. Gonzalo y Víctor Muñoz son los primeros ejemplos de este cambio de actitud filosófica desde el banquillo. Alonso va a contar más que nadie con los jóvenes. El protagonismo que ha otorgado a Güler es otro ejemplo. Le examina minuciosamente para que sea el timonel del equipo sin importar su juventud. Si el físico, que está en progresión, no le da para pilotar el esquema durante los noventa minutos, ahí saldrá Ceballos para coger ese testigo.

Su apuesta destacada es abogar por la juventud cargada de magia y de clase. Franco Mastantuono fue convencido por Xabi para venir al Real Madrid porque le dijo que va a jugar, como lo están haciendo Gonzalo y Güler. El argentino llegará en agosto con los 18 años recién cumplidos y tendrá minutos desde el principio, porque hay que desarrollar su talento. Franco también aportará calidad a la creación en el centro del campo. No será carne de banquillo. Entrará en las rotaciones que el técnico realizará constantemente en cada partido. Alonso no solo hará los cinco cambios permitidos para repartir esfuerzos sino que varias sustituciones las aplicará muy pronto, a la hora de juego, para cambiar el tempo del encuentro. Este Real Madrid es totalmente distinto y se vislumbra desde el primer día, desde el primer minuto.

Sin jerarquías de veteranos

La descarada apuesta del tolosarra por los jóvenes ha acabado con la vieja jerarquía de los veteranos en un equipo. Ancelotti siempre elegía un futbolista experimentado antes que un novato. Güler y Endrick lo saben bien. Xabi piensa todo lo contrario. Con él no hay compartimentos estancos para mantener la titularidad de un veterano. Al revés. Ha sacado a chavales antes que a jugadores con más años en la plantilla.

El Real Madrid es otro con Alonso. Distinto. Con un fútbol más dinámico, veloz y sin marear la perdiz, vertical hacia el gol. Es un Real Madrid más ilusionante para el aficionado, porque tiene a todos los futbolistas implicados. La razón es que cuenta con todos y todos van a tener mucha participación porque el técnico va a rotar en cada partido con las cinco sustituciones y va a cambiar las alineaciones cada tres días.

Es, en definitiva, un Real Madrid más moderno, con muchas variantes tácticas en ataque y defensa. Un Real Madrid menos predecible. Y vemos a todos los jugadores muy activos porque saben que quien lo haga bien jugará. Es un Real Madrid camaleónico, que cambia de registro y de estrategias en veinte segundos. Un Real Madrid que se convierte en otro de golpe, sorpresivamente. Y esto lo ha conseguido un entrenador en quince días.