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Antonio Pintus, en el Real Madrid - AS Monaco del pasado martesEuropa Press

«Todo es por tu bien»: las claves del método Pintus para que los jugadores 'vuelen' durante 120 minutos

Es un atleta y trabaja para crear atletas. Siempre que puede realiza diez kilómetros de carrera continua. Cree en lo que predica. Serio, enjuto, delgado, reservado, amigo de sus amigos, Antonio Pintus es un tipo distinto, especial. En la distancia corta se explica con fluidez. Y ese trato en corto surge cuando le cuenta al futbolista que le va a flagelar por su propio bien. El novato, o el jugador que nunca ha trabajado con él, piensa inmediatamente que va a sufrir. Pero su mente se calma y siente curiosidad cuando escucha a los veteranos que acuden al italiano y le dicen: «Antonio, ponme a tope».

Modric era uno de ellos. Grandes futbolistas le pedían que les diera caña al cien por cien porque veían que necesitaban su entrenamiento específico y personal para poder luchar por los títulos. Eso sucede ahora mismo. Pintus ha vuelto a la primera línea de batalla y los jugadores blancos ya lo notan. El Real Madrid le considera el mejor preparador físico que ha tenido en su historia. A escala mundial también es reconocido como el mejor preparador aeróbico del planeta. Por esta razón, lo que no tenía sentido es que Pintus perteneciera al Real Madrid, cobrara del Real Madrid y no entrenara al Real Madrid. Florentino Pérez, su gran valedor, no admitía esta dicotomía y la ha solucionado.

Xabi Alonso no aceptaba que 'Antonio' tomara las riendas de los entrenamientos y el equipo no progresaba en su juego. El presidente del club llevó a cabo la revolución total. Dio un golpe en la dirección del equipo. Colocó a Arbeloa como entrenador y a Pintus como jefe de una preparación física que la plantilla necesita como agua de mayo. El italiano se ha puesto manos a la obra. Y la cúpula se siente mucho más tranquila. Según el máximo responsable de la entidad ha dado este golpe sobre la mesa en el momento justo, porque históricamente los futbolistas de la plantilla blanca siempre han acudido a Pintus en el mes de enero para que les ponga en forma con el fin de atacar los títulos en los siguientes cinco meses.

Este era el periodo justo. El «momento Pintus». El turinés ha llegado al primer plantel en la fase ideal del curso. El cambio en la gestión del Real Madrid es un trabajo dual de Arbeloa, para conseguir la unión y la confianza de sus hombres, y de Pintus, para ponerles en la forma que necesitan para volver a aspirar a los títulos. El cambio ya se nota. Trapattoni, Lippi, Deschamps en diferentes clubes, Zidane, Conte, Ancelotti... Todos estos entrenadores han querido contar con el gurú para dirigir la condición física de sus plantillas en Italia, Inglaterra, Francia y España y han obtenido los más grandes títulos con él. ¿En qué consiste su secreto?

Una preparación individual

El éxito del método Pintus se centra en realizar una preparación física individualizada para cada cuerpo, para cada futbolista, para cada estrella. No puede ser lo mismo preparar a Carreras que a Rüdiger, por razones técnicas y biológicas obvias. Los laterales, por ejemplo, son los futbolistas que más exigencia soportan porque deben subir y bajar con mucha velocidad y durante noventa minutos. Son los más sacrificados. Su preparación es la más dura y nada tiene que ver con el acondicionamiento de Huijsen o de Bellingham. Pintus explica a los profesionales que los va a exprimir porque necesitan resistencia para aguantar a un alto nivel aeróbico hasta los noventa minutos o más.

El método para alcanzar esa resistencia es realizar entrenamientos específicos de potencia y velocidad. Una de las virtudes de 'Antonio' que destacan los jugadores es que estudia todos los métodos modernos que se aplican en el mundo y los impone en el Real Madrid. Hemos visto a los jugadores blancos hacer ejercicios aeróbicos en Valdebebas con cámaras respiratorias en la cara y con montones de controles en el pecho. Eran medidores de la capacidad de resistencia del futbolista.

Antonio Pintus, una figura clave en este Real MadridReal Madrid

Hemos dicho anteriormente que enero es la época perfecta para comenzar a poner a todos los jugadores en plena forma con vistas a los cinco meses decisivos del curso, pero la edad y las condiciones de cada futbolista varían en esa aplicación. Modric y los veteranos en general solicitaban al piamontés que les diera una vuelta de tuerca en enero, porque su biología para forzar la máquina ya es 'diésel' y tardan más tiempo en adquirir el cien por cien de la forma. Hombres más jóvenes y de gran potencial aeróbico pueden realizar ese trabajo de punta de máxima forma en febrero o marzo, pues sus condiciones biológicas les permiten adquirir el ciento por ciento de su mejor estado físico en cuestión de dos o tres semanas de trabajo personalizado.

Lo que ha hecho ahora el italiano es poner a todo el mundo en camino de una buena forma para obtener todo su esplendor muy pronto. Ya se nota esa evolución, pero el mejor estado físico general será evidente en un mes cuando el Real Madrid tenga las semanas limpias enteras para ejecutar concienzudamente este capítulo de manera individualizada y con una importante carga de trabajo calculada para cada jugador.

Pintus relata al futbolista los argumentos para que asimile mentalmente estas cargas de trabajo, pero son duras. Algunos no le miran con buenos ojos porque les hace sufrir. Lo sabe. «Todo es por tu bien», indica el italiano. Sabe que no puede ser amigo en estas situaciones. Se vuelve distante ante el jugador para que acepte que necesita ese sacrificio. Muchos buenos futbolistas de esta última década del Real Madrid han alabado a Pintus después de soportarle hasta la extenuación. La conquista de varias Champions tenía diversos culpables. Marcelo, que no amaba precisamente tanto entrenamiento, valoraba que el italiano les ponía en tal estado que estaban listos para soportar las prórrogas a un alto nivel. Así era.

Pintus les fustigaba para que aguantaran ciento veinte minutos. Por eso sus sesiones podían ser insoportables. Tenían un objetivo superior. Arbeloa y el italiano han tomado la batuta para cambiar radicalmente el Real Madrid. Van de la mano. Es su meta. Hoy sus pupilos ya hablan de aspirar a los títulos, cosa que hace tres semanas no hacían. Ni se atrevían a decirlo.