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El entrenador del Atlético, Diego Pablo Simeone, y Antoine Griezmann, tras el partido ante el Brujas en el Metropolitano

El entrenador del Atlético, Diego Pablo Simeone, y Antoine Griezmann, tras el partido ante el Brujas en el MetropolitanoEFE

Los nervios se apoderan del Atlético mientras trata de evitar la espantada de Griezmann

Estar vivo en todas las competiciones, como le ocurre al Atlético de Madrid, hace que la mente tenga que estar puesta en infinidad de cosas a la vez. El viernes los colchoneros pensaban en el sorteo de la Champions, donde les ha tocado el Tottenham en octavos, y este sábado ya se centran en la Liga, donde medirán fuerzas con el Real Oviedo en el Carlos Tartiere. Esto no para y los rojiblancos deben estar en todo.

Ahora bien, si hay un tema que lleva semanas en la cabeza del Atlético de Madrid y que de momento no consiguen resolver, ese es el de Antoine Griezmann. El máximo goleador de la historia del club colchonero cuenta con una oferta del Orlando City para unirse a la MLS, pero la cosa es que expira el 26 de marzo. Tendría que unirse ya para ser el jugador franquicia del equipo de Florida, algo que le seduce y mucho.

El Principito jamás ha escondido que quiere terminar su carrera en Estados Unidos. Siempre ha sido un amante del país norteamericano y de sus deportes, pues es fiel seguidor de la NFL (fútbol americano) y de la NBA (baloncesto). Por tanto, sí o sí quiere colgar allí las botas ya que también le llama la atención el estilo de vida que puede tener junto a su familia, con su mujer Erika Choperena, y sus cuatro hijos (Mía, Amaro, Alba y Shai).

Son muchos los caminos que llevan a Griezmann a Estados Unidos y en el Atlético no se opondrán si quiere marcharse a final de temporada, tampoco lo harán si se va ahora, principalmente porque no pueden. El contrato del galo, hasta junio de 2027, le permite marcharse cuando quiera si le llega una oferta de la Major League Soccer (MLS) algo que ahora tiene sobre la mesa y que está dudando si aceptar o no.

El Atlético, molesto con la situación

Antoine Griezmann tiene interés en marcharse ahora porque si lo hace en verano, cuando allí están a mitad de temporada, no podrá cobrar todo el sueldo que se lleva un jugador franquicia, de hasta 20 millones de euros. Entraría en la liga estadounidense con un contrato mucho menor, de solo 1,5 millones de euros, y tendría que esperar hasta final de temporada para adquirir esta condición como ya le pasó a Rodrigo de Paul la pasada campaña o en su día a Zlatan Ibrahimovic.

Es mucha diferencia de dinero, pero aun así en el Atlético están molestos con la situación y no comprenden que se haya armado este culebrón en las fechas clave de la temporada. Para empezar porque, a priori, el sueño de Griezmann es marcharse del Metropolitano por todo lo alto, ovacionado por la gente que le idolatró, le repudió y después le volvió a idolatrar, y, a ser posible, con un título bajo el brazo. La Copa del Rey parece muy accesible y la opción de la Champions está más viva que nunca.

Antoine Griezmann, durante la celebración del pase a octavos

Antoine Griezmann, durante la celebración del pase a octavosEuropa Press

Mateu Alemany, director deportivo del Atlético, le ha cerrado la puerta y ha descartado su salida. «Por lo que respecta a nosotros pensar en que nos ayude mañana, nos ayude el martes, nos ayude en la Champions, que nos ayude hasta final de temporada y nada más. Todo lo demás, especulaciones», comentó desde Nyon tras el sorteo de Champions. También su amigo y entrenador, Diego Pablo Simeone, habló del asunto pero no aclaró nada. «No voy a repetir lo importante que es Griezmann para el Atlético», aseveró en rueda de prensa.

El tiempo pasa y hasta el 26 de marzo –cuando cierra el mercado de la MLS– puede pasar cualquier cosa. En el Atlético quieren que Griezmann se quede y que deje este capítulo para el verano, pero el balón está en su tejado y todo depende de él. «Se ha ganado el derecho a decidir», zanjó Simeone.

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