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Lamine Yamal, durante el partido de Liga ante el Atlético en el Metropolitano

Lamine Yamal, durante el partido de Liga ante el Atlético en el MetropolitanoGTRES

Las salidas de tono de Lamine Yamal que puede pagar caras el Barcelona

Lamine Yamal es la estrella del FC Barcelona y su futbolista más necesario en estos momentos que tienen de baja a Raphinha Dias. El '10' azulgrana es el jugador franquicia, pero en los partidos grandes, pese a mostrarse participativo, se le siguen resistiendo los goles y las asistencias. En el Metropolitano cuajó una gran actuación, pero si nos vamos a los datos parece que pasó totalmente desapercibido en el césped y eso es algo que le frustra.

La frustración en ocasiones puede resultar positiva porque significa que uno quiere ir a más y seguir mejorando, pero escenificarla se puede pagar caro y más cuando lo haces con malos gestos hacia tus compañeros de equipo. Lamine Yamal ya ha tenido varios desencuentros que tienen en alerta al Barça y en especial a Hansi Flick, que ha tratado de restarle importancia, pero son varias las veces que ha ocurrido y es imposible seguir escondiendo el problema.

Su enfado tras ser cambiado ante el Rayo Vallecano lo escondieron en el Barcelona afirmando que no fue con Hansi Flick por cambiarlo –al que no le dio la mano– sino con el árbitro por una cartulina amarilla que le mostró en la primera mitad. Es decir, un enfado que sacó más de una hora después de ser amonestado. Hubo cruce de versiones y nunca sabremos a ciencia cierta lo que sucedió, pero que se cabreó por algo sin demasiada importancia fue más que evidente.

Una jornada después el enfado de Lamine Yamal ha vuelto a ser captado por las cámaras y en esta ocasión no ha habido nada con lo que tapar que el pique se produjo por algo interno. Se enfadó el joven de 18 años por no ser decisivo en un duelo tan importante como el disputado en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid y ni celebró el gol de la victoria ni dio la mano a Flick tras el final del duelo.

«Hemos estado en el vestuario y todo está bien», quiso zanjar Flick después del partido, pero el lío ya estaba montado. Algo no cuadra porque la alegría por ganar el partido y dejar prácticamente cerrado el título liguero fue máxima en el Barça. En cambio, Lamine Yamal se mantuvo frío y al acabar el encuentro sacó su rabia por haberse chocado una y otra vez con la defensa rojiblanca, aunque él fue quien provocó la expulsión de Nico González al final de la primera parte.

También es cierto que esta es la nueva realidad de Lamine Yamal, la de recibir marcajes especiales y tener siempre una cámara encima. Por algo es la estrella del Barcelona y del que todos esperan que desequilibre el partido cuando nadie más encuentra la manera. Lamine Yamal es la referencia y más ahora que no está Raphinha, pero sus enfados pueden terminar costándole caros al equipo azulgrana, sobre todo si era rabia se transforma en 'piques' con sus compañeros y entrenador y mal juego. De ahí que Flick trate de restarle hierro al asunto pese a tener la mosca detrás de la oreja.

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