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Jürgen Klopp, en un partido con el LiverpoolEuropa Press

El entrenador ideal del Real Madrid es la dupla Klopp y Kroos

La cúpula del Real Madrid analiza desde hace semanas la elección del entrenador ideal del Real Madrid. La pérdida de la Champions y de la Liga aconseja un golpe de timón importante. Un cambio de ambiente interno y de exigencia. Arbeloa era una buena opción, pero han sido los propios futbolistas, esos que solicitan su continuidad, los que le han hundido en la miseria de los resultados. Valverde, Vinicius, Militao, Tchouaméni, Rüdiger, Courtois, Trent, Carreras y Mendy apoyan que el salmantino siga. Sin embargo, el desastre de los partidos frente a Getafe, Mallorca, Osasuna, Gerona y Betis, con independencia de los nefastos arbitrajes, le han condenado.

La dirección deportiva madridista busca un técnico que ate las riendas en corto de este caballo desbocado. Y no es sencillo encontrar el preparador idóneo. El club piensa que Jürgen Kloop es el jefe ideal para esta plantilla. Toni Kroos sería su mano derecha. El alemán duda, porque su fichaje comporta demasiadas consecuencias deportivas y personales y ahora vive demasiado bien. La llegada de Klopp significa muchas cosas que el Real Madrid deberá concederle. Jürgen tiene un ideario inviolable. Dejará claro que todo el poder del equipo reside en él. Solicitará ciertos fichajes y aceptará, lógicamente, que algunos no puedan venir, pero exigirá potestad para rechazar hipotéticas contrataciones que él no desee.

En la misma medida, descartará futbolistas del plantel actual. Klopp pide esas prerrogativas. Y duda. Primero, por la realidad deportiva del conjunto blanco, que necesita una revolución psicológica y futbolística. Segundo, porque ahora se lo pasa muy bien trabajando unas horas al día en Red Bull, sin la presión constante de un gran club.

Abandonó precisamente el Liverpool para descansar de ese bucle infernal de entrenar y jugar cada tres días sin tener tiempo libre para la familia. Jürgen explicó esa situación. Es una persona muy conocida en el mundo del fútbol y no tiene tiempo de ver a sus nietos. Lleva todo este siglo entrenando, al Mainz05, al Borussia Dortmund y al Liverpool. Hace dos años dijo: se acabó. Ahora, dos años más tarde, el Real Madrid le llama a filas. Volver a hacer lo que mejor sabe. Volver a ser el mejor.

El tren pasa por última vez

Toni Kroos es el embajador que pretende convencerle para que regrese al infierno de la primera línea de batalla. Le dice que el tren del Real Madrid pasa pocas veces y esta es la ocasión. En su caso es la última oportunidad, porque ya hubo contactos en épocas anteriores. Klopp lo sabe. Quizá sea la última. Para el Real Madrid estos dos germanos, Jürgen y Toni, forman el dueto idóneo para coger este timón y volver a la buena línea. Son dos profesionales muy respetados y podrían realizar el trabajo que el Real Madrid necesita en este momento. Convencer a Kloop, no obstante, cuesta. Ahora se siente feliz, alejado de la guerra diaria

Quien sufrirá más ataques que nadie si viene al Real Madrid es José Mourinho. Ha sido el entrenador más atacado en los 124 años de la historia del club. De regresar ahora, Los cañones de Navarone parecerá una película de Blancanieves al lado del acoso mediático constante que soportará el portugués. Mucha prensa española ironiza ya que pedirá la excedencia si Mou vuelve al Bernabéu. Los disparos están preparados antes de aterrizar. Y no es broma. Porque el luso desea venir. Mourinho se deja querer con descaro. Ama el Real Madrid. Ha filtrado que su contrato con el Benfica posee una cláusula que le libera para irse al Real Madrid sin pagar un euro. Quiere y puede.

Mourinho y Florentino Pérez, durante la etapa del luso como entrenador del Real MadridEFE

El portugués lo ha hecho muy bien en el Benfica. Está más calmado que antes y ya no entra a todos los trapos, pero está claro que si viene el Real Madrid le van a pinchar por todos los lados. Es el vector que más preocupa al club blanco, siempre defensor de los entrenadores que convierten la sala de prensa en un bálsamo. Del Bosque, Zidane y Ancelotti eran muy respetados y respetuosos. La cúpula del club asume que Mourinho no será respetado por los medios. Será un problema añadido si vuelve a casa.

A favor del luso suma que Florentino Pérez siempre habla bien de él y le considera un gran entrenador. Es la mano dura que muchos madridistas piden. Y no es cierto ese lema que dicta que en el Real Madrid solo triunfan los técnicos con mano izquierda, como Del Bosque, Ancelotti y Zidane. También ganaron Fabio Capello y José Mourinho. El italiano celebró dos Ligas con diez años de diferencia y dejó fabricado el equipo que se apuntó después la Copa de Europa en 1998. Mourinho frenó al mejor Barcelona de la historia y conquistó la Liga de los récords y la Copa del Rey en Mestalla y sin Cristiano.

Hablamos de Klopp, Kroos y Mourinho porque hay otros técnicos en la baraja que no atraen al madridismo. Deschamps deja la selección francesa después de catorce años y se considera que lleva excesivo tiempo alejado del combate diario en un equipo. Pochettino perdió todo su crédito precisamente en el Bernabéu, cuando Benzema goleó al PSG y todos los jugadores del club parisino bajaron los brazos y el entrenador también, superados por la mística y el fervor de la grada madridista. Allegri y Scaloni tampoco casan con la idiosincrasia de la casa. No es sencilla la elección.