Sergio Ramos y José María del Nido Carrasco
Las consecuencias que tendrá para el Sevilla la negociación «rota» con Sergio Ramos para la compra del club
El camero bajó de manera considerable su oferta y la negociación saltó por los aires en una reunión en la tarde del miércoles
Los máximos accionistas del Sevilla dan por «rota» la negociación con Sergio Ramos
Giro de 180º el que ha dado la venta del Sevilla FC. Cuando todo parecía estar listo para que el grupo de Sergio Ramos se hiciese con el control del club, las negociaciones finales fracasaron y ahora todo ha saltado por los aires. A dos días para que llegara la fecha final del periodo de exclusividad que tenía Sergio Ramos para adquirir el club hispalense la reunión en la que presentó unas nuevas condiciones terminó de la peor manera para todas las partes.
Los máximos accionistas del Sevilla FC quieren vender el club, pero se vivió una situación anómala, con Sergio Ramos y el grupo mexicano que lleva detrás ofreciendo unas condiciones diferentes a las que el propio futbolista había acordado y firmado con el Sevilla hace tan solo 15 días. Ahí se hablaba de una oferta de 450 millones de euros, pero Five Eleven Capital se echó para atrás en el último momento y los nuevos inversores que encontró Ramos no estaban dispuestos a soltar esa cantidad.
De ahí que el todavía futbolista propusiera adquirir una parte mucho menor de los títulos del Sevilla FC que controlan los grandes accionistas (más del 80 %). La idea que ahora barajaba Sergio Ramos era hacerse con las riendas del club por 100 millones de euros de primeras y después ir con el resto a la ampliación de capital.
Es decir, quería comprar 32.000 acciones únicamente –tras la ampliación de capital sería un 18 %–. Y con 120 millones de ampliación de capital previo coger otro 42 %, lo que le llevaría al 60 %. Una maniobra que nada ha gustado a los actuales propietarios porque si Ramos entraba en el Sevilla, con las ampliaciones de capital se haría con la mayoría accionarial (salvo que el resto de propietarios invirtieran) y provocaría que los vendedores no tuviesen el mismo poder de negociación en un futuro.
Consecuencias para el Sevilla
De esta manera hay una primera cosa clara. El reloj sigue corriendo en contra de Sergio Ramos y también de los intereses del Sevilla FC. La ampliación de capital debe habilitarse en un plazo de un mes para que el club pueda acreditar ante LaLiga su validez y así poder llevar a cabo a unas inscripciones que peligrarán mientras no se inyecte dinero en las arcas del club.
Ahora bien, José María del Nido Benavente tiene un acuerdo con Alberto Pérez-Solano, quien dirige las operaciones del consejo de administración en la venta, y ningún accionista venderá por su cuenta. O Ramos les compra acciones a todos o no habrá acuerdo. Por eso el camero no lo tiene sencillo en estos momentos pese a que ya se había anunciado el acuerdo y pese a tener ya lista una inyección de 80 millones para solventar los problemas económicos más urgentes que tiene la entidad en estos momentos.
Sergio Ramos junto al actual presidente del Sevilla, José María Del Nido Benavente
De esta manera, los actuales propietarios del Sevilla FC, que ya daban por cerrada la venta y por lo tanto no estaban planeando la siguiente temporada, ahora tienen que comenzar a planificar el próximo curso. Todo está en el aire en estos momentos y nadie se atreve a garantizar que la compraventa del Sevilla porque Sergio Ramos va de la mano de un capital extranjero que no quiere desembolsar una cantidad excesivamente alta por el club.
Así las cosas, todo está parado en estos momentos. Los máximos accionistas del Sevilla ya saben que para vender deberán aceptar las duras condiciones de Sergio Ramos, aunque también buscan una salida intermediaria con otro accionista que esté dispuesto a invertir en la próxima ampliación de capital. Sea como sea, el tiempo juega en contra del Sevilla y su futuro es desesperanzador, sin nada planificado, con un director deportivo en sus últimas, un entrenador que no sabe si continuará y un presidente que ya no actúa como él. El primer fichaje de Ramos era José Bordalás, pero sin el camero parece difícil que vaya a aterrizar en Sevilla el actual técnico del Getafe.