Fundado en 1910

Jarell Quansah abandona el terreno de juego del Estadio Azteca tras ser expulsado ante MéxicoAFP

La FIFA confirma el trato de favor con EE.UU. y sí sanciona a Quansah con dos partidos tras su roja ante México

  • El lateral inglés no ha sido indultado por el máximo organismo del fútbol mundial y se perderá tanto el duelo de cuartos contra Noruega como una hipotética semifinal

  • Trump, ¡qué escándalo!

La FIFA va de escándalo en escándalo desde que decidió perdonarle la tarjeta roja que vio Folarin Balogun en el encuentro ante Bosnia (lo que le permitió jugar ante Bélgica) y este jueves, dos días antes de que Inglaterra dispute los cuartos de final ante Noruega, ha vuelto a las andadas.

El indulto a Balogun generó una oleada de críticas hacia la FIFA y, tras ver lo que hizo con Estados Unidos, Inglaterra decidió hacer lo mismo para ver si tenía la misma suerte que la selección anfitriona.

Sin embargo, esa reclamación no tuvo el mismo éxito y Jarell Quansah, lateral derecho de la selección inglesa que fue expulsado ante México por una entrada sobre un jugador de la Tri, no podrá jugar los dos próximos partidos por sanción.

Esto quiere decir que Tuchel no le podrá alinear contra Noruega y, en caso de avanzar a semifinales del Mundial, tampoco lo podrá hacer contra el ganador de la eliminatoria entre Argentina y Suiza, lo que complica más si cabe al seleccionador inglés, que ha tenido serios problemas con esta posición a lo largo del torneo y tendrá que volver a improvisar.

La decisión, como es lógico, ha indignado a la selección inglesa y lo he hecho por la FIFA no hace más que confirmar que el organismo que preside Gianni Infantino, que está dando que hablar para mal a lo largo de todo el Mundial, se mueve por intereses y que Jarell Quansah no es el mismo jugador que Folarin Balogun, por citar el ejemplo que más ha molestado al mundo del fútbol.

Así pues, Quansah será baja para los dos próximos partidos y la única forma de volver a verle en el terreno de juego sería si Inglaterra logra llegar a la gran final del Mundial, algo que alegraría más si cabe a una nación que lleva más de 60 años sin tocar la gloria en el torneo más importante a nivel de selecciones.