Carlos Espí , fichaje del Real Madrid procedente del Levante
El dato que explica la decadencia que está viviendo el fútbol español en los últimos tiempos
LaLiga ha invertido únicamente 70 millones de euros en 29 jugadores en el mercado interno, quedándose muy lejos de las ligas competidoras
El City le deja claro al Barça que no aceptará menos de 80 millones por Rodri
El fútbol español, pese a sus grandes éxitos en los últimos años, está perdiendo poder respecto a otras ligas y cada vez se encuentra más alejado de las principales competiciones europeas en cuanto a fichajes. Sin embargo, lo más sorprendente llega al analizar los movimientos internos dentro de la propia LaLiga, un mercado que está a años luz del que presentan competiciones como la Premier League.
En LaLiga se han cerrado 29 fichajes de futbolistas que ya jugaban en el fútbol español por un valor total de 70 millones de euros. Sin embargo, si se descuenta la operación de Carlos Espí, el traspaso más elevado del mercado y por el que el Real Madrid ha pagado 25 millones de euros, la inversión total se reduce a 45 millones repartidos entre 28 jugadores. Una cifra que deja una media de apenas 1,6 millones de euros por futbolista.
Por detrás de Espí y el Madrid, el segundo fichaje interno más caro lo ha realizado un recién ascendido como el Deportivo de A Coruña, que ha pagado 9 millones de euros por Leo Román, procedente del Mallorca recién descendido. Un dato que refleja la escasa capacidad de inversión de los clubes españoles. Ni siquiera los equipos que jugarán en Europa han realizado grandes operaciones en el mercado nacional, ya que el primero en aparecer en esa lista es el Betis, que pagó 4 millones de euros al Real Madrid por Fran García.
A todo ello hay que añadir que, de esos 70 millones de euros, 18 han ido destinados a equipos de Segunda División, por lo que la cifra de inversión entre clubes de la máxima categoría del fútbol español sería aún más baja.
La comparación con la Premier League resulta devastadora. En la competición inglesa se han cerrado tres traspasos que, por sí solos, superan ampliamente los 70 millones de euros invertidos en todos los fichajes de jugadores españoles dentro de LaLiga. Son los casos de Bruno Guimarães, traspasado del Newcastle al Arsenal por 87 millones de euros; Morgan Rogers, que pasó del Aston Villa al Chelsea por 138 millones; y Elliot Anderson, fichado por el Manchester City procedente del Crystal Palace por 135 millones de euros.
Unos datos más que preocupantes y que hacen que tanto los clubes como la propia LaLiga se planteen si realmente se está haciendo bien el trabajo en lo que respecta al poder económico de los equipos españoles. Además, surge la duda de cuál es la fórmula más adecuada para aumentar la capacidad de inversión de los clubes y poder confeccionar plantillas más completas y competitivas, algo que sí pueden permitirse otras ligas europeas, con las que al final compiten por los grandes títulos continentales.