Luis Enrique se coloca la medalla de campeón de la Supercopa de Europa
Los registros conseguidos por Luis Enrique desde su llegada al PSG que le hacen ser una leyenda del club
El técnico asturiano empezó la nueva temporada de la mejor manera posible, sumó su 13º título al frente del PSG y volvió a demostrar por qué es uno de los mejores entrenadores del mundo
El PSG derrota al Aston Villa y alarga su absolutismo europeo
El Paris Saint-Germain celebró este miércoles su segunda Supercopa de Europa consecutiva y, más allá de Kvaratskhelia y Doué, los goleadores del encuentro ante el Aston Villa, todos los focos apuntaron, como no podía ser de otra forma, a Luis Enrique.
El asturiano volvió a celebrar un título como técnico del cuadro parisino, se llevó todos los reconocimientos, festejó la consecución de la Supercopa con sus futbolistas y, poco después de la conclusión del encuentro, la hemeroteca se encargó de demostrar que, desde su llegada a la capital gala, Luis Enrique no ha parado de hacer historia.
Todo empezó en el verano de 2023. El gijonés venía de ser cesado como seleccionador nacional tras caer en octavos del Mundial de Qatar contra Marruecos y, como es normal, hubo dudas, pero en su primer año en París dejó claro que el fútbol de clubes era otra cosa, añadió a las vitrinas del club la Ligue 1, la Supercopa y la Copa de Francia y metió a su equipo en las semifinales de Champions, algo que el PSG solo había logrado una vez anteriormente, en la 2020-21.
Lo conseguido en la temporada de su debut convenció al Parque de los Príncipes y todo fueron halagos hacia Luis Enrique, que se ganó el cariño de la afición. Y esa sintonía entre la grada y lo que pasaba en el campo llevó al PSG a mejorar más si cabe lo hecho un año antes y, a los tres títulos nacionales, el técnico asturiano le añadió la primera Champions de su historia, la gran obsesión de Nasser Al-Khelaïfi y algo por lo que llevaba peleando desde hace unas cuantas temporadas. La única mancha negativa, por llamarlo de alguna manera, fue el subcampeonato en el primer Mundial de Clubes de la FIFA.
En el tercer año de Luis Enrique al frente del PSG, el ritmo competitivo se mantuvo y, pese a la eliminación en octavos de final de la Copa de Francia, el año fue muy bueno en líneas generales, ya que el conjunto galo se llevó la Supercopa de Europa y la Intercontinental, otros dos títulos que nunca antes había ganado y que dejaron claro que el PSG era un equipo de autor y una máquina de jugar al fútbol.
Luis Enrique da órdenes a sus jugadores durante la final de la Supercopa
Y ahora, nada más empezar su cuarto año como técnico del equipo parisino, algo que ningún entrenador había conseguido anteriormente (lo máximo fueron los tres años de Laurent Blanc) Luis Enrique le ha dado al club su segunda Supercopa de Europa tras vencer al Aston Villa en la final que se disputó en el Red Bull Arena de Salzburgo.
Todos estos logros han convertido, por méritos propios, a Luis Enrique en el técnico más laureado de la historia del PSG. En tres temporadas, y a la espera de lo que suceda en esta cuarta, el asturiano ha levantado un total de 12 títulos en tres campañas, un registro que refleja que, a día de hoy, no hay un equipo en Europa más potente que el PSG.
En definitiva, Luis Enrique ha hecho del conjunto galo una máquina de ganar y el gran objetivo que se marca el asturiano es el igualar las tres Champions consecutivas del Real Madrid de Zidane. La ambición está ahí y será el fútbol el que diga si el PSG puede, o no, lograrlo. «Debemos seguir por este camino. Pero también importa la forma en que ganamos. Queremos más. Haremos todo lo posible por lograr la tercera Champions. Queremos dominar no solo en Francia, sino en toda Europa. Estoy convencido de que podemos hacerlo. Es muy fácil motivar a estos jugadores, aman lo que hacen... Es una situación casi perfecta. Es tan difícil ganar consecutivamente, hay que aprovecharlo, ser ambiciosos, profesionales para intentar ganar todo de nuevo. Eso es la ambición», resaltó el gijonés tras ganar al Aston Villa.