Fundado en 1910

Kylian Mbappé iniciará su tercera temporada como futbolista del Real MadridAFP7 vía Europa Press

Mbappé arranca una nueva etapa en su carrera y en la vida del Real Madrid con la ambición de ganarlo todo

Tiene 27 años y muchos objetivos por lograr. La clave es mantener la ilusión y él la alimenta porque le quedan bastantes cosas por alcanzar y diferentes frentes que superar. Kylian Mbappé quiere cambiarlo todo. Desea que su rendimiento tenga un impacto decisivo en el Real Madrid. En la casa blanca se valora que ha sido un jugador magnífico cuya aportación goleadora no se ha traducido en títulos porque la plantilla no funcionó al nivel de su estrella.

Fue máximo artillero del campeonato español durante dos temporadas y no se ganó la Liga. Fue goleador de la Champions y tampoco tocó la gloria, aunque la Copa de Europa es caprichosa y muy difícil de conseguir. Ahora, el máximo goleador de la historia de los Mundiales ataca su tercera campaña en España y piensa que personalmente comienza una nueva etapa en su carrera y en la vida del Real Madrid. Es Kylian Mbappé 3.0.

Mourinho le viene como anillo al dedo al estandarte de la entidad. Es un entrenador reconocido por sacar el mayor jugo a cada futbolista y eso es lo que necesita el parisino, que sus goles se vean apoyados en un sistema consistente en el capítulo defensivo para hacer que sus múltiples aciertos en la portería se traduzcan en victorias. No puede repetirse que marque tres tantos al Barcelona en el estadio Olímpico de Montjuic y pierda el clásico. Sus dianas deben ser oro. El número diez requiere un equipo diez y un entrenador diez. Mourinho lo sabe y es especialista en crear conjuntos sumamente competitivos. Mbappé estrena nuevas ilusiones en el Real Madrid. Encuentros en la tercera fase.

Las charlas de los futbolistas con el técnico luso han sido inolvidables. Su exigencia les pone firmes. No se anda con chiquitas. Mejor para el jugador que abandera al club, pues él sí ha rendido habitualmente y desea que el equipo lo haga también. El portugués pide eficacia y eso es perfecto para Kylian. No ha habido mayor eficiencia que la suya. Diomande, Bellingham y Vinicius deben hacerle aún mejor. La cuadrilla del arte debe ganar y no solo lucir.

Ganar la Champions con el Real Madrid

Mbappé quiere cambiarlo todo porque se marca unos objetivos que definen su ambición: conquistar la Champions y la Liga con el Real Madrid. El francés, que ha celebrado un Mundial, nunca obtuvo la Champions. Mourinho la consiguió con el Oporto y con el Inter y vive el reto de levantarla con el Real Madrid. Los dos comparten esa meta. Mbappé vino al club madrileño para vivir ese título que define la idiosincrasia de la casa desde 1956. Mourinho siente la misma necesidad personal y profesional.

El jefe de la plantilla sabe explotar las máximas cualidades de todos sus pupilos y ese es su fin superior. No puede ser que un ariete anote 44 dianas en un año y 42 al siguiente y el rédito sean una Supercopa de Europa y una Copa Intercontinental. Ha marcado 86 veces, ha dado 13 asistencias en 103 partidos y no puede ser que todo ese balance majestuoso no valga para obtener un éxito relevante.

Kylian Mbappé, en un partido con el Real Madrid la temporada pasadaEuropa Press

El responsable del plantel piensa transformar esa demostración de calidad de Kylian en la consecución de cosas importantes. Ese balance goleador, que es lo más complicado de conseguir en el fútbol, el gol, debe tener consecuencias inolvidables. Debe ser traducido en resultados contables. El francés necesita un entrenador como el portugués para que traduzca sus excelentes prestaciones en éxitos tangibles. Mbappé marca la diferencia individualmente y eso debe significar que el Real Madrid marque la diferencia con su rendimiento. Mourinho lo sabe. Con esa meta, el técnico planifica un equipo y un sistema de juego que sea sólido y consistente para hacer valer esos goles.

En los dos últimos cursos Kylian era una pieza «imparable» dentro de una «maquinaria estropeada». Mourinho piensa consolidar y cuidar esa pieza imparable dentro de una maquinaria fuerte, irrompible, eficaz. Un conjunto que juegue al ataque con una velocidad vertiginosa, la que gusta al francés, y que defienda con la eficacia que el luso impone históricamente en su sistema destructivo. Mbappé sueña con este cambio. Él quiere cambiarlo todo en su trayectoria en el Real Madrid y Mourinho viene a cambiarlo todo para que el equipo vuelva a ser ganador. Los dos coinciden en las ambiciones, que son las máximas, y en su visión de futuro. Mentes abiertas. Ambos van a por todo. Bueno para el Madrid.