Fundado en 1910

Julián Álvarez, durante un entrenamiento con el Atlético de MadridEuropa Press

Las únicas soluciones del caso Julián para salvar su carrera y la temporada del Atlético

Si algo quedó claro con la tremenda pitada del Metropolitano a Julián Álvarez es que el caso no tiene fácil solución. La hinchada del Atlético de Madrid le hizo saber a 'La Araña' que ahora mismo es un enemigo pese a seguir vistiendo los colores rojiblancos, algo que no quiere ni el futbolista ni tampoco gran parte de la afición colchonera. La cosa es que el club ha sido tajante y se niega a traspasar a su estrella al FC Barcelona.

El «sueño» del que habló Julián Álvarez al pedir «una transferencia» durante la disputa del Mundial es hoy por hoy imposible. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, se tomó como una traición el deseo de 'La Araña' de marcharse al Barcelona y desde el principio dejó claro que no estaba por la labor. «Que paguen la cláusula» fue lo que escuchó una y otra vez el argentino, que sabe que es imposible que el Barça desembolse 490 'kilos'.

La cosa es que Julián Álvarez firmó un contrato con el Atlético de Madrid hasta 2030 sabiendo perfectamente lo que hacía y siendo consciente de que su cláusula de rescisión era de 490 millones de euros. Es decir, una cifra inalcanzable para cualquier club y que le ataba por seis años al equipo rojiblanco salvo un acuerdo de ambas partes. Haciendo las cosas como las ha hecho Julián y su representante, Fernando Hidalgo, imposible moverse de Madrid ahora mismo.

Además, se da la circunstancia de que Julián Álvarez ya firmó una renovación con el Manchester City en marzo de 2023 y solo un año y medio después, en el verano de 2024, pidió salir al Atlético de Madrid a cambio de 75 millones de euros. Ahora, dos temporada después, está haciendo lo mismo con el conjunto rojiblanco, por lo que la palabra y el compromiso de Julián han quedado en entredicho no solo para el Atlético sino para el planeta fútbol en general.

Las únicas soluciones

Sea como sea, es evidente que el Atlético de Madrid y Julián Álvarez deben hacer algo para resolver una situación que ahora mismo es insostenible. El clima que se respiró en el Metropolitano el pasado domingo fue de lo más hostil. Fue durísimo para 'La Araña', cabizbajo en todo momento y como si el partido no fuese con él, pero también fue complicado para el resto del equipo, tal y como reconoció Jan Oblak: «Esto no beneficia a nadie».

Por eso si la decisión del Atlético de Madrid es que Julián Álvarez se quede sí o sí, les urge cerrar filas y que el argentino comience a ser uno más del equipo. Rebajar la tensión y que 'La Araña' pida perdón a base de grandes partidos y goles como hizo Antoine Griezmann cuando regresó. La diferencia es que el francés a su vuelta sí quería estar en el Atlético mientras que Julián a día de hoy sigue teniendo claro que desea abandonar el Metropolitano. Ahora bien, pese a que siga empeñado en ir al Barça, en el fondo sabe que es imposible.

De ahí que baraje las otras dos opciones que tiene encima de la mesa: Arsenal y Chelsea. El problema está en que Londres, que significa volver a Inglaterra, tampoco le seduce nada. Además, ambos conjuntos le pedirían un compromiso por escrito de que no pediría marcharse a las primeras de cambios. Insistimos, la credibilidad de Julián está en entredicho. No hay más.

Julián Álvarez, en el partido del Atlético de Madrid frente al VillarrealEuropa Press

Estas son las únicas soluciones que tiene Julián Álvarez para no arruinar su carrera ni tampoco la temporada del Atlético de Madrid. Por un lado puede quedarse y ser profesional y por otro regresar a Inglaterra. Ninguna le entusiasma, pero es lo que hay y debe decidir ya, pues el mercado sigue avanzando y ya solo queda una semana. El tiempo se agota, pero la opción del Barça nunca fue una posibilidad.