Claudio Bravo, en una imagen de archivo
Un exportero del Barça describe el momento más triste en la carrera de Messi: «Me lo encontré solo»
Claudio Bravo fue invitado al programa ESPN F90 Chile y allí desveló que el momento más bajo del astro argentino fue cuando la Albiceleste perdió la final de la Copa América en 2016
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La decisión de Leo Messi el pasado lunes de dejar la selección argentina fue una de esas noticias que acapararon gran parte de las portadas de periódicos y, desde el momento del anuncio, no fueron pocos los excompañeros y gente del mundo del fútbol los que aprovecharon para hablar sobre lo que supuso el astro argentino.
Uno de ellos fue Claudio Bravo. El exportero chileno compartió vestuario con Messi durante dos temporadas y mantuvo una buena relación con el rosarino. No obstante, en su última intervención pública, que tuvo lugar en el programa ESPN F90 Chile, Bravo describió el momento más triste en la carrera de Leo Messi.
Todo sucedió en el año 2016, cuando Chile le ganó la final de la Copa América a Argentina y el partido en el que Messi decidió dejar la Albiceleste al considerar que no le iba a dar para ganar ningún título con la tricampeona del mundo.
«Me tocó tenerlo dentro del vestuario cuando fueron más criticados, cuando les tocó perder con nosotros (Chile) en dos ocasiones. Fue el momento más cuestionado en relación a la Selección Argentina y a sus jugadores. Tengo ese recuerdo también bien fresco de cuando él renuncia, después de la tanda de penaltis, donde está la celebración nuestra... y te encuentras con la grandeza de ese jugador en absoluta soledad. Yo me lo encontré solo ese día en los asientos de la banca; absolutamente solo», empezó diciendo Bravo.
Y acto seguido, el exguardameta de Viluco subrayó que «estamos hablando del mejor jugador de la historia de este deporte. Ahí es cuando ves las dos caras. Ves la cara del éxito y de la derrota, donde en el éxito la cantidad de personas que te pueden rodear, la cantidad de cosas buenas, pero ahí conocí la parte negativa que tiene el fútbol en relación a sus ídolos. En los casi tres años que estuvimos juntos y en conversaciones que teníamos después de los partidos de clasificatorias, o donde nos tocó competir, se trataba de una persona absolutamente normal. A diferencia de otros jugadores que te encuentras en el camino y que no tienen la trascendencia o la figura de un Messi... te encuentras con jugadores muy difíciles de llegar, con los que cuesta entablar una conversación, pero con Messi es todo lo contrario. Leo, a veces, no dimensiona–o no dimensionaba–lo grande que ha llegado a ser dentro del fútbol».