Arda Güler conduce un balón delante de Juan Cruz en el Real Madrid - Málaga
La ley que prepara el Gobierno y que obligará a los clubes a informar de sus fichajes y cambios accionariales
El Ejecutivo está ideando un plan para controlar más que nunca a los inversores, patrocinadores e intermediarios que trabajan con algunos de los grandes clubes del balompié nacional
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El fútbol y las finanzas llevan yendo de la mano desde hace mucho tiempo, ya que sin lo segundo no se entendería el éxito que tiene el deporte rey tanto a nivel nacional como internacional en la actualidad.
Pues bien. Esto está a punto de cambiar a corto plazo, ya que el Gobierno de España está ideando un plan para controlar más que nunca a los inversores, patrocinadores e intermediarios que trabajan con algunos de los grandes clubes del balompié nacional.
El objetivo de esta medida no es otro que evitar que estas entidades deportivas formen parte, de forma directa o indirecta, de los complejos entramados que mueven el dinero negro a lo largo del mundo.
Estos cambios estarán incluidos en el borrador del Anteproyecto de ley de medidas integrales en materia de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo, que se deberá de adaptar de manera definitiva al nuevo marco legislativo de junio de 2027 y que ya se encuentra en el portal de audiencia e información pública del Ministerio de Economía hasta el próximo 30 de septiembre.
El Ejecutivo quiere estrechar el cerco que rodea al deporte rey y pretende cerrar una de las vías de las que están haciendo uso las organizaciones criminales para mover y blanquear fondos ante la dureza de los controles por parte de los bancos tradicionales y, con esta medida aprobada, las entidades deberán de informar en todo momento sobre las operaciones con inversores, ya sea si hay cambios en el capital o mediante otras fórmulas de financiación.
En definitiva, el mundo del fútbol va a cambiar de forma contundente y este borrador permitirá dejar fuera a todos esos equipos que tengan una cifra de negocio anual que esté por debajo de los cinco millones de euros, algo que, en principio, no debería de afectar a los clubes de Primera y Segunda.