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Lamine Yamal, durante el Inglaterra - España de la Nations LeagueAFP

El dardo de Lamine Yamal en plena pelea por el Balón de Oro: «Ódiame o ámame, no me importa»

Lamine Yamal volvió a dejar su sello en un escenario reservado para las grandes noches. Wembley fue testigo de otra exhibición del joven de Rocafonda, que necesitó apenas un par de minutos para encontrar el camino hacia el gol ante Inglaterra y volvió a demostrar por qué su nombre aparece entre los candidatos al próximo Balón de Oro. Fue su primea vez en un templo del fútbol como Wembley y en un abrir y cerrar de ojos evidenció que es uno de los mejores futbolistas del planeta.

El tanto llegó prácticamente con el encuentro recién comenzado. Inglaterra intentaba iniciar la jugada desde su propia defensa cuando Guéhi recibió el balón y trató de girarse para continuar la salida. Lamine Yamal, muy atento a la presión, aprovechó el error para recuperar la pelota en las inmediaciones del área y hacer el primero de España. El primer gol con la segunda estrella.

El extremo español no se precipitó ante Trafford y resolvió con una definición precisa hacia el palo largo, imposible para el guardameta inglés. «El míster nos aprieta mucho con que vayamos a la presión. Siempre digo que quiero ayudar al equipo. A veces me despisto, pero a veces robo y me quedo uno contra uno y puedo meter», explicó en Teledeporte después del partido.

No obstante, fueron sus palabras en Instagram las que incendiaron el post partido. El futbolista publicó en sus redes sociales varias imágenes de su noche en Wembley acompañadas de una frase que rápidamente generó reacciones: «Ódiame o ámame, no me importa». Entre los numerosos comentarios apareció uno especialmente significativo. Alejandro Baena respondió con dos palabras: «Balón de Oro».

La coincidencia no pasó desapercibida. Precisamente este lunes 28 de septiembre termina el plazo para enviar los votos del premio individual más prestigioso del fútbol. La edición de este año está especialmente abierta, con nombres como Lamine Yamal, Kylian Mbappé, Harry Kane, Rodri, Fabián Ruiz o Leo Messi entre los grandes candidatos a hacerse con el galardón. No obstante, todo parece estar entre los tres primeros mencionados.

La exhibición del español en Londres llega, por tanto, en un momento especialmente significativo, pues además se midió a Harry Kane en el partido y claramente le ganó la partida. Lamine Yamal fue decisivo para España mientras que el delantero inglés falló un penalti que habría supuesto el 3-1.

Goleador con España

El tanto de Wembley supuso además el octavo gol de Lamine Yamal con la selección española. El extremo volvía a ver puerta después de no conseguir marcar desde el encuentro frente a Arabia Saudí, disputado en la segunda jornada del Mundial y que fue su único tanto en la Copa del Mundo.

Más allá de la estadística, su partido volvió a estar repleto de recursos. En la primera parte dejó uno de sus detalles técnicos con un pase de tacón para Dani Olmo, que estuvo cerca de aprovechar la acción. Antes del descanso también dispuso de una ocasión para ampliar su cuenta.

Una de ellas terminó con Rodri encontrando a Ferran en una situación inmejorable frente al portero, aunque el delantero español no consiguió convertir la oportunidad. Pero su influencia no se limitó al ataque. Lamine Yamal también trabajó cuando España no tenía la pelota y participó en varias recuperaciones.

El propio Lamine explicó después del encuentro que la selección no necesita tener siempre el control absoluto de la posesión para sentirse cómoda. «No es que nos sintamos cómodos, pero no nos molesta que el rival tenga el balón. Somos rápidos, no nos importa jugar al contraataque», señaló en Teledeporte. El futbolista también destacó la importancia de interpretar cada encuentro según lo que demande: «Hay que saber el rol en cada partido y explotarlo». Y, en un escenario tan complicado como Wembley, dejó clara la mentalidad con la que afronta España este tipo de partidos: «Siempre se pierde, pero intentamos no ser nosotros los que pierdan. Es un estadio muy difícil».