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Mbappé cojea tras marcar el 0-1 ante Turquía

Mbappé cojea tras marcar el 0-1 ante TurquíaDPA vía Europa Press

El Real Madrid, harto e indignado con un calendario de selecciones que destroza a los jugadores

Kylian Mbappé se rompe la rodilla ante Turquía y rápidamente es sustituido. Güler mira con preocupación. Su compañero del Real Madrid está K.O. Los médicos de la selección francesa observan la lesión y dicen que tiene una dolencia semitendinosa y que vuela inmediatamente a Madrid. Se lo quitan rápidamente de encima. Ha ocurrido con Francia pero puede suceder con cualquier selección. Inmediatamente dejan que el jugador vuelva con su club. ¿Por qué no se queda a ser tratado con Francia? Porque saben que el Real Madrid y todos los equipos grandes no están de acuerdo con este negocio montado por la FIFA de Infantino y la UEFA de Ceferin, una Liga de Naciones que no tiene nada que ver ni con la Copa del Mundo ni con la Eurocopa y que agota a los futbolistas para que la FIFA trinque dinero.

Mientras tanto, FIFA y UEFA no tienen que fichar a nadie y se aprovechan de profesionales pagados por otros. Que el Real Madrid cargue con todo. Los clubes europeos están hartos pero saben que ellos son los culpables porque no se unen para dar el paso adelante y exigir y negociar ante los poderes del fútbol, FIFA y UEFA.

Francia, como todas las selecciones, mandan de vuelta a Mbappé, Konaté y a todos los futbolistas lesionados porque saben que los clubes están muy molestos y que desde el momento que se rompen los quieren tratar ellos en su casa y no desean que sigan con las federaciones que viven de este negocio. No es un problema de Francia con el Real Madrid. Zidane se lleva muy bien con su casa blanca. Es un problema general. El Real Madrid y otros grandes piden que sus jugadores lesionados vuelvan inmediatamente al club, porque se acabó el periodo de selecciones para ellos. Si ya no pueden jugar, que regresen a casa, al equipo que te paga muchos millones.

Los cambios de entrenamientos con los seleccionadores y la entrada en una nueva competición de equipos nacionales destroza a los futbolistas, que cinco días antes han competido al máximo con sus clubes y con otro sistema de trabajo. En la casa blanca están hartos e indignados. De manera coloquial, la explicación es perfecta: «Tenemos la obligación de poner los 'enanos' y que otros hagan caja con este circo, y si se rompen los 'enanos' ponen a otros que también pagamos nosotros. Y esos 'enanos' que se rompen, que los paguemos nosotros. Y ellos, a trincar dinero». Los enanos son Mbappé, Konaté, Bellingham, Rodri, Lamine. El circo lo montan FIFA y UEFA, que cobran el dinero que les producen esos 'enanos' de lujo que son pagados por otros.

Vinicius, un paseo de 32.000 kilómetros

El Real Madrid ha expuesto este problema a otros grandes a lo largo del tiempo. Está claro que los futbolistas desean jugar el Mundial, la Eurocopa o la Copa América. Pero la inclusión de la Liga de Naciones y la continuidad de una multitud de partidos amistosos que solo hacen más que agotar a los futbolistas, y arriesgarles a una lesión, son torrentes de agua que han colmado el tsunami. Hablamos primero de los encuentros amistosos, que tienen a los clubes quemados. El ejemplo de Vinicius, Raphinha y Endrick es inigualable.

Los tres disputarán con Brasil varios amistosos en Australia y la India para que la Confederación gane varios millones. La indignación para Real Madrid, Barcelona y otras muchas entidades es que sus empleados regresan a su casa el jueves 8 de octubre por la noche y la competición de los clubes que les pagan el salario se disputa el sábado. Es decir, Brasil hace negocio con esos profesionales disputando partidos y después esos jugadores no pueden competir en la Liga con sus equipos el día 10 porque vienen con un día de margen, con cambio biológico de horarios desde Australia y con el cansancio agotador de esos viajes de una punta a otra del mundo.

Vinicius controla un balón durante un partido amistoso frente a Australia

Vinicius controla un balón durante un partido amistoso frente a AustraliaEFE

La Liga de Naciones es el segundo destrozo. Un torneo inventado por FIFA y UEFA para que las federaciones cobren millones. Algunos internacionales bien conocidos dicen que «es un torneo de chichinabo». Pero no vamos a decir nombres que luego lo pagan ellos. Porque los siguientes culpables de este abuso son los clubes, que no se unen para defenderse, y los futbolistas, que tampoco dan el paso para denunciar un calendario físicamente insoportable.

Expuesta la queja hay que destacar esta segunda realidad: los clubes y los futbolistas son culpables por no defender sus derechos. Los equipos paralizarían este abuso inmediatamente si se unieran todos y decidieran al unísono la negociación de otro calendario con FIFA y UEFA. Frenarían esta sangría si los equipos dijeran, por ejemplo, que no aportan futbolistas para encuentros amistosos y que se niegan a disputar la Liga de Naciones.

En la NBA no les roban ni un jugador

Los grandes clubes europeos no se han unido hasta ahora para defender sus derechos porque existe miedo a dar el paso el primero, en solitario o en minoría ¿Por qué? Porque rápidamente les van a salir todas las federaciones a decir que eres insolidario con la selección. Incluso se argumentará de manera populista que ese equipo no es español o no es de la nación que sea y que no apoya a su país. El ataque popular y populista es muy sencillo. Nadie se atreve. Pues la única solución está clara. «Tenemos que ir juntos todos los clubes europeos para plantar cara a FIFA y UEFA». Lo dice un profesional del fútbol, que vive este dilema en cada periodo de virus FIFA.

Hay una verdad que desmontaría inmediatamente el supuesto ataque populista de las federaciones, que dirían que el club que se niegue a aportar futbolistas no es español, o no es francés, o no ayuda a su país. No hay país más nacionalista que Estados Unidos. Nos ganan por veinte a cero en nacionalismo y orgullo de ser país. Pues en un país tan orgulloso de serlo no existe una sola federación que se atreva a quitar a un jugador de la NBA si la NBA no te lo permite. Ya sabemos que el baloncesto estadounidense no tiene competiciones de selecciones habitualmente, pero el derecho a la propiedad es sacrosanto en Estados Unidos.

La demanda judicial millonaria por robar a un profesional de tu propiedad les costaría la ruina. Nadie lo haría. Son de su propiedad. Para eso les pagan millones. Europa y los grandes clubes continentales deberían aprender a defenderse. Los equipos reconocen que no lo hacen y que no están unidos. El abuso lo permiten ellos. Mientras tanto, Mbappé y Konaté se rompen y la estrella goleadora deja deportivamente cojo al equipo que le paga. Mientras tanto, Vinicius, Raphinha y Endrick se dan una vuelta de 32.000 kilómetros por el mundo para jugar partidos llegan muertos a casa y no pueden competir con el equipo que les paga.

Y lo más increíble es que los dueños de esos futbolistas lo admiten. Hay una frase lapidaria de otro profesional del fútbol que ha sido cocinero y Fraile: «Ahora, el Real Madrid pondrá bien a Mbappé para que pueda volver a jugar con Francia y se rompa de nuevo y que el Real Madrid cargue otra vez con su sueldo y aquí todos tan contentos, Infantino, ¿a que sí?».

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