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El Real Madrid presenta a José Mourinho, que posa con Florentino Pérez y las Champions del equipo merengue

El Real Madrid presenta a José Mourinho, que posa con Florentino Pérez y las Champions del equipo merengueReal Madrid

Mourinho tiene el respaldo de Florentino: la asignatura es que los jugadores rindan a su mejor nivel

Hay que hablar claro para definir el estado del Real Madrid. Al club blanco no se le permiten retrasos ni se le otorga tiempo. Ser el más grande de la historia exige funcionamiento inmediato. No hay concesiones. La falta de rendimiento frente al Atlético y los constantes fallos de remate en Sevilla han hecho dudar a muchos madridistas. Unos preguntan si los futbolistas están o no con su José Mourinho. Otros cuestionan a ciertos jugadores que aún no han dado su nivel.

Los futbolistas están con Mourinho y creen en Mourinho. Los futbolistas saben que el técnico tiene todo el apoyo de Florentino Pérez, que es el primero que cree en él. Los futbolistas saben que tiene libertad total para sentar a Vinicius o a Mbappé. Saben que Mou ha venido a imponer su sistema de robo y contragolpe y que quien no se adapte será suplente. Mourinho sabe que diversos jugadores se están acoplando a su esquema y que todavía no lo han conseguido. Ahora falta que esos futbolistas ofrezcan el rendimiento que se les presupone.

El Real Madrid y Mourinho ya no pueden esperar. Precisamente, la carencia de agresividad de los pupilos del portugués en el Metropolitano fue el capítulo que inyectó más dudas en el madridismo. Eso nunca había sucedido con el lusitano al mando. Si sus hombres no muerden, les sustituye al instante. No lo soporta. Una de sus máximas indiscutibles es la lucha sin fin que exige a sus hombres. Con independencia del desprecio arbitral al Real Madrid, esa falta de agresividad frente al eterno rival ha marcado un punto de inflexión en el Real Madrid. No puede repetirse.

Quedarse con diez fue un edulcorante del problema, pero no lo justificó. Mourinho ya realizó cambios en el segundo tiempo del derbi que avisaron claramente de lo que hará en el futuro. La expulsión de Huijsen y la inferioridad numérica son perjuicios que el entrenador analizó a la hora de no ser radical en la necesidad del cambio general. Pero lo habrá. Porque con diez se tenía que haber mordido más que con once y no se hizo. Inadmisible.

Diomande, Bernardo y Rüdiger

Dicen que Mourinho está más calmado y ya no se atreve a sentar a quien no rinde. Que no se equivoque nadie. Mourinho sentará a quien no funcione y sacará a quien lo haga mejor. Y lo hará ya, en octubre. Lo que ha hecho es demostrar que posee más madurez. Ya no actúa de golpe, por reacciones sanguíneas y en público ante todo el mundo. Ahora mira, observa, da oportunidades y actúa después. Lo que ha hecho hasta ahora es dar la titularidad a muchos jugadores y después de dos meses de examen se dispone a tomar las medidas drásticas.

Quiénes han jugado hasta ahora no pueden quejarse, pues han tenido muchos partidos para ganarse el puesto. Las dos derrotas no permiten espera. El Real Madrid requiere cambios. Dar entrada a futbolistas que lo merecen. Es lo que sucederá desde el partido frente al Villarreal. Y tiene el respaldo total del presidente. Es bueno reafirmarlo. Florentino Pérez le fichó porque cree en él para cambiar el estado del Real Madrid y tras dos meses de pruebas va a definir el equipo a su imagen y semejanza. Ténganlo por seguro: Mourinho va a cambiar el Real Madrid. Los primeros cambios van a ser Diomande, Bernardo y Rüdiger. Y. Espí puede ser el cuarto jinete. Jugarán frente al Villarreal en el retorno liguero, salvo que el virus FIFA siga haciendo escabechinas.

Giuliano Simeone pelea un balón con Yan Diomande, en el Atlético de Madrid - Real Madrid

Giuliano Simeone pelea un balón con Yan Diomande, en el Atlético de Madrid - Real MadridEFE

Diomande ha sido el mejor delantero del Real Madrid en las últimas tres jornadas. En el derbi regateó más que Mbappé y Vinicius juntos. Solo Diomande, Rüdiger y Bellingham se partieron la cara en el derbi, en tal medida que el inglés fue sustituido por Mourinho porque peleaba todos los balones mientras otros miraban y le iban a expulsar. Los cuatro van a jugar, si el calendario de Infantino no los fulmina.

Bernardo dio mucho más fútbol al Real Madrid en 15 minutos del derbi que el resto de sus compañeros durante todo el partido. Y lo hizo diez contra once. El mediocampista lisboeta debe ser titular. Es un creador de juego y tiene que dirigir al conjunto blanco. Su compatriota, comandante en jefe, lo ha confirmado en el examen del césped. También va a jugar Rüdiger. Con el veterano alemán no hay problema. El entrenador y el central saben que terminará siendo titular en multitud de encuentros, dadas las ausencias de Huijsen o Konaté. Es el más fuerte de los tres, el más seguro y no comienza como titular fijo porque sus rodillas no le permiten disputarlo todo.

El cuarto jinete que se dispone a jugar más es Carlos Espí. El ariete ha marcado dos tantos decisivos y le anularon un golazo imponente en Sevilla. Se ha ganado al aficionado por su entrega, su lucha, su energía, su ilusión, sus ganas y ese madridismo que demuestra cuando marca un gol y se come la grada y se come al mundo. Las carreras que pegan veteranos como Rüdiger y Bernardo para abrazarle cuando anota explican claramente lo que le quiere el vestuario. Es posible que sea titular en el regreso de la Liga, dada la lesión de Mbappé.

El quinto jinete de este cambio pausado es Brahim. El marroquí merece también mayor protagonismo. Mourinho lo sabe. El treinador sabía que no podía contentar a todos en agosto y septiembre. Y que lo fundamental comenzaba en octubre. Ya no tendrá paciencia con quienes no rinden porque ya se juega su propio futuro, el suyo. No hay intocables. El conjunto blanco no puede fallar más en la Liga. Y debe consolidarse en la Champions. Y el clásico marcará media temporada. Si hay que hacer cambios, Mourinho debe ejecutarlos antes, ya. Es la hora. Todo ello, con el respaldo del presidente.

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