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El RCDE Stadium rinde tributo a Antonio Puerta y Dani Jarque durante un Espanyol-SevillaAFP7 vía Europa Press

Puerta, Jarque y ahora Jesús de Miguel: la lista de futbolistas españoles fallecidos trágicamente

El fútbol español está de luto tras conocer el trágico fallecimiento de Jesús de Miguel. El futbolista madrileño de 30 años sufrió un terrible choque con Owono en la recta final del encuentro que enfrentó al CD Tenerife y al FC Andorra en el Heliodoro Rodríguez López y que tuvo que ser suspendido y, horas después de ser trasladado urgentemente al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, acabó falleciendo a las 08:00 de la mañana del martes 3 de noviembre.

La muerte del delantero dejó traumatizado a toda la familia del CD Tenerife, club por el que había firmado el 8 de julio de 2025, y el atacante madrileño se unió a la triste lista de futbolistas españoles que perdieron la vida cuando se encontraban en activo.

Los casos más sonados fueron, como es lógico, los de Antonio Puerta y Dani Jarque por todo lo que supusieron. El futbolista sevillano, una leyenda viva del conjunto hispalense, perdió la vida el 27 de agosto de 2008 y su forma de despedirse del mundo dejó traumatizado a todo el Sánchez-Pizjuán.

Puerta estaba jugando un partido de Liga frente al Getafe en el estadio ubicado en el barrio de Nervión de la capital andaluza y, de repente, se desvaneció sobre el terreno de juego del Sánchez-Pizjuán. El jugador de 22 años intentó volver a ponerse de pie, pero, debido al mareo que acababa de sufrir, se cayó otra vez al suelo y tuvo que ser trasladado al Hospital Virgen del Rocío, donde acabó muriendo dos días después como consecuencia de una encefalopatía postanóxica, tal y como acabaron confirmando los doctores que hicieron todo lo posible por reanimarle.

La muerte de Puerta ocupó las portadas de todos los periódicos españoles y, como señal de luto, intentó retirar el número 16, el dorsal que lució con el primer equipo del Sevilla, pero la normativa de LaLiga y de la Real Federación Española de Fútbol se lo impidió.

El segundo caso más sonado fue el de Dani Jarque. El por entonces jugador del Espanyol perdió la vida el 8 de agosto de 2009, aunque su muerte fue distinta a la de Puerta porque el futbolista catalán sufrió un infarto cuando se encontraba hablando por teléfono en el hotel de concentración del equipo perico en Coverciano (Florencia).

La muerte del futbolista barcelonés afectó sobremanera a la afición del Espanyol y, en señal de tributo al por entonces capitán periquito, la directiva del club decidió implantar el aplauso para recordarle en el minuto 21 de cada partido que el equipo catalán jugó desde el momento de su muerte en el RCDE Stadium de Cornellá-El Prat, algo que sigue vigente hoy en día.

Puerta y Jarque no fueron los únicos

Las muertes de Puerta y Jarque fueron las más mediáticas, pero antes de los fallecimientos del sevillano y el barcelonés hubo otros casos que sucedieron en el siglo XX y que no recibieron tanta atención por los tiempos en los que se produjeron.

El 7 de enero de 1973, Pedro Berruezo fue el primer futbolista español en fallecer en un campo de fútbol. El interior zurdo jugaba por aquel entonces en el Sevilla y era una de las grandes referencias del equipo entrenado por Juan Arza y, durante el encuentro que enfrentó al Pontevedra y al cuadro hispalense en el Municipal de Pasarón, el melillense, que tiene una puerta en su memoria en el Pizjuán (la número 10), se desvaneció en el terreno de juego y acabó muriendo horas después a causa de un infarto de corazón.

Pedro Berruezo fue el primer futbolista español en morir en un campo de fútbolSevilla FC

Y el otro caso anterior a los de Puerta y Jarque tuvo lugar el 21 de diciembre de 1986. Aquel día, José Antonio Gallardo, guardameta del Málaga tuvo un choque fortuito con el delantero del Celta Baltazar que le obligó a ser trasladado de urgencia al hospital, donde permaneció hasta el 24 de diciembre, pero su muerte definitiva se produjo el 15 de enero de 1987 tras sufrir una parada cardíaca de la que no se pudo recuperar y de la que había sido ingresado ocho días antes.