Wojciech Szczesny, en un partido con el FC Barcelona
De estar retirado y fumando en Marbella a salvar la noche más complicada del Barça
Wojciech Szczesny llegó fuera de forma a la portería del equipo azulgrana en octubre, tras haber colgado las botas en la pasada Eurocopa
Raphinha silencia Lisboa con un golazo y rescata a un Barça con diez desde la primera parte
De nombre impronunciable, sin ninguna experiencia en el fútbol español y ya retirado. Wojciech Szczesny colgó las botas tras la Eurocopa del pasado verano y se fue a Marbella a disfrutar de su nueva vida, alejado del fútbol y pasándolo bien en la playa y hasta tomándose el lujo de fumar, algo que ni cuando estaba en activo ocultó que le gusta hacer. Sin embargo, la lesión de Marc-André ter Stegen dio un giro a su vida.
El guardameta alemán, que era titular indiscutible en el FC Barcelona, sufrió una rotura completa del tendón rotuliano de la rodilla derecha en el partido ante el Villarreal en La Cerámica y dijo adiós a la temporada. Un contratiempo tremendo para el conjunto culé, que contaba con Iñaki Peña como portero suplente y después iba a tener que tirar del filial. No le gustó a Hansi Flick la idea y pidió incorporar un cancerbero veterano.
Se barajaron varios nombres de porteros sin equipo como era el caso de Keylor Navas, pero fue Szczesny, ya retirado, el que más sedujo a la dirección deportiva. Algo tuvo que ver en ello Robert Lewandowski, gran amigo de su compatriota y que le convenció para que se diese una última oportunidad en el fútbol. No obstante, su regreso al profesionalismo no fue sencillo y las primeras semanas únicamente fue noticia por si estaba fumando o no, como se especuló que hizo en el vestuario del Bernabéu para celebrar el 0-4.
Llegó fuera de forma e Iñaki Peña se hizo con la titularidad, dando además buen nivel. Eso sí, salvo el día ante el Real Madrid, la portería a cero se le escapaba una y otra vez y en la cabeza del técnico alemán se empezó a barajar un cambio. Primero apostó por el polaco para jugar la Copa del Rey y después en la Supercopa de España, encontró la excusa perfecta para poner a Szczesny al llegar Peña tarde a una charla técnica.
Szczesny era una temeridad
La cosa fue que Szczesny no respondió al principio a la confianza de Flick. 'Tek', como le llaman en el vestuario, estuvo impreciso en las semifinales ante el Athletic Club y fue expulsado en la final frente al Real Madrid. Un desastre que no hizo cambiar de idea al preparador de Heidelberg que se empeñó en recuperar el nivel de un tipo que sentó a Buffon en la Juventus. Había portero y Flick lo sabía.
Ni siquiera el horror en la fase de liga de la Champions ante el Benfica, donde encajó cuatro goles y cometió errores groseros, hizo dudar a Flick. «Szczesny es el portero titular, con él no hemos perdido», comentó tras aquel encuentro en Lisboa. Iñaki Peña ya era el suplente oficial y el entrenador del Barça quería apostar por 'Tek' para que se pusiera a tono y fuera decisivo en el tramo final del curso, como está empezando a pasar.
Wojciech Szczesny, durante el partido de octavos ante el Benfica
El fútbol es tan caprichoso que el escenario que dejó señalado a Szczesny, el Estadio da Luz, ha terminado siendo también el de su reivindicación como uno de los mejores porteros del mundo en la última década. El polaco salvó a un Barcelona que jugó más de una hora con 10 y fue vital para que los suyos se hiciesen con el triunfo y afronten la vuelta con tranquilidad. Es evidente que 'Tek' ya no está al nivel de los grandes cancerberos del continente, pero su autoridad y experiencia le hacen brillar en los grandes partidos. El que tuvo, retuvo.