Antoine Griezmann celebra el tercer gol del Atlético de Madrid ante el Sevilla
La trampa en la que no puede caer el Atlético si quiere evitar un batacazo en Champions
Los rojiblancos están en una situación comprometida en la Liga de Campeones y tienen la obligación de ganar para no tener sustos
La reivindicación de Giuliano, el futbolista con 'ADN Atlético' que rehúye del apellido Simeone
Ya llueve menos en el Atlético de Madrid, que empezó la temporada de manera horrible y poco a poco ha ido enderezando el rumbo, sobre todo en Liga. El conjunto rojiblanco comenzó casi con números de descenso y en Champions inició su andadura con derrota en Anfield. Sin embargo, poco a poco ha mejorado sus números en el campeonato de la regularidad, pero en Europa continúa con unos números pobres: dos derrotas y una victoria.
Cierto es que los colchoneros han perdido en dos estadios donde era esperable: Anfield y Emirates Stadium (Arsenal). Ahora bien, eso no quita para que la situación en la máxima competición continental sea preocupante y el encuentro ante el Royale Union Saint-Gilloise sea vital. Es una final anticipada por muy desconocido que pueda sonar el rival. Y es que no deben infravalorar las cualidades del líder de la Liga Belga y que cuenta con los mismos puntos que el Atlético en Champions.
Los belgas ganaron al PSV por 1-3 en Eindhoven y después cayeron goleados frente a Newcastle e Inter en su casa, el estadio Joseph Marien. Por tanto, a priori es un rival asequible y más en el Metropolitano, pero que también tiene mucho en juego aunque nada que perder, lo que lo convierte en más peligroso. No puede el Atlético fallar ante su gente, pero el partido tiene trampa y confiarse en exceso se puede pagar caro.
Realmente, el Atlético de Madrid está ahora mismo en una tesitura idéntica a la del curso pasado. Dos derrotas y una victoria. La pasada campaña lo resolvió con cinco triunfos seguidos que le permitió clasificarse entre los ocho mejores de la fase de liga y así evitar el play-in, cosa que no logró el Real Madrid. Ahora la idea es la misma, con Union Saint-Gilloise, Inter de Milan y Bodo/Glimt en Madrid y las visitas a los campos del PSV y Galatasaray. Un calendario asequible pero que están obligados a sacar adelante.
Hacer la tarea antes de Navidad
Los dos siguientes enfrentamientos del Atlético serán en el Metropolitano. El de este martes ante Union Saint-Gilloise es el más asequible. Sacar los tres puntos, que es una obligación, aliviaría un poco los nervios y serviría sobre todo para afrontar el duelo ante el Inter, el 26 de noviembre, con mayor tranquilidad. Es el partido más duro que le queda al equipo del Cholo Simeone y por eso deben llegar a él con seis puntos, lo que les garantiza iniciarlo dentro de los puestos de clasificación, aunque sea al play-in.
Pese a que no esté en su mejor momento, el Inter es el vigente subcampeón de la Champions y nunca es un rival agradable. De ahí que ganar a los belgas sea cuestión de vida o muerte. Cierto es que cuando salió el calendario parecía el típico encuentro donde tomarse el lujo de rotar y que lo jugaran los menos habituales, pero la situación lo impide. Le toca al Cholo salir con sus mejores hombres y resolver el partido de manera cómoda, pues además necesita golear para mejorar el golaverage general, claramente afectado tras el 4-0 recibido en Londres.
Thiago Almada celebra el segundo gol del Atlético de Madrid ante el Sevilla
Por tanto, tiene el Atlético un partido engañoso este martes. Lo primero porque necesita ganar por un buen número de goles, pero sobre todo porque sí o sí tiene que ganar para no complicarse más todavía. Así pues, no puede intentar marcar el segundo gol antes que el primero. La ansiedad en Champions se suele pagar cara y aunque sea el típico partido para que el Metropolitano viva una fiesta, la historia puede acabar en drama. Está mejorando el Atlético, pero de momento no tiene licencia para soñar ni tampoco para confiarse. Es una final aunque no lo parezca.