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Thiago Pitarch, del Real Madrid, en BalaídosEuropa Press

Arbeloa considera a Thiago Pitarch titular del Real Madrid y apunta al once ante el Manchester City

El Real Madrid sale de compras y tiene la solución en el gran armario ropero de casa, ese sitio donde no se suele mirar porque es propio y es menos vistoso que ver a un futbolista de fuera. Llevamos diez meses escuchando que desde que Modric se marchó no hay un director de juego del Real Madrid y Arbeloa ha demostrado que hay timoneles en La Fábrica de Valdebebas que estaban en las categorías inferiores y que él les ha ascendido para llevar la batuta del primer equipo y cubrir una necesidad que ellos han convertido en virtud.

Se llaman Thiago Pitarch y César Palacios. El primero ha roto la puerta del vestuario madridista para quedarse y dirigir el fútbol del conjunto. Y solo tiene 18 años. El segundo es un mediapunta de 21 años que también puede tomar el mando. Dos por el precio de cero. Álvaro Arbeloa y Thiago Pitarch han seguido sus caminos en paralelo. En junio estaban en el equipo Juvenil A del Real Madrid y ahora lideran el primer plantel, uno desde el banquillo y otro como extensión en el campo del entrenador. Son carreras precoces. Thiago es un niño prodigio y el técnico salmantino ha tenido el valor de colocarle como titular en el momento más crítico de la temporada.

Ha sido todo un mensaje para la cúpula del club. Las soluciones están en casa: Pitarch y Palacios son dos jefes de batuta y el primero ya se ha ganado un puesto como titular en el Real Madrid. Los mentideros del madridismo comentan que si Thiago juega con el primer equipo frente al City no podrá disputar la Youth League. La duda no existe en el club blanco. Pitarch formará parte del once titular frente a Guardiola si Arbeloa lo considera oportuno. Debería ser titular. Se lo ha ganado. Con creces.

Lo más importante es que su clase, su poderío físico y su actitud le hacen merecedor a ser jugador del primer equipo para siempre, no solo ante el City. Hoy, ojalá no suceda, puede sentir un dolor y causar baja, pero lo fundamental es que Thiago aúna un nivel técnico sobresaliente para pertenecer al primer plantel del Real Madrid durante la próxima década. Y ser un referente de ella. Lo lógico es que juegue frente al Manchester al lado de Valverde, Tchouaméni y Güler.

La confianza del técnico salmantino en Thiago, Palacios y Manuel Ángel, el tercer centrocampista procedente del filial, es absoluta. Lo que está diciendo el entrenador con hechos es que estos tres hombres pueden formar parte perfectamente del equipo A. Está explicando con decisiones valientes que antes de comprar miren el armario de la casa, que no tiene nada que envidiar a los fichajes foráneos.

Thiago, el jugador total

Todo lo hace bien. Es la frase que acompaña al chaval en todas las conversaciones de los recodos de Valdebebas. Medias caídas, sin espinilleras, expuesto a las patadas, el madrileño es un portento técnico y físico. Lo tiene todo. Maneja el tempo del partido, conduce el fútbol, lo reparte con personalidad y presenta recursos ilimitados para salir de la presión de los contrarios con una velocidad y una habilidad pasmosa. Tiene regate, visión de juego y una rapidez de movimientos que hace complicado robarle el balón. Lo protege como nadie, se gira raudo para mantenerlo en su poder y escapar. Lo sorprendente es que también es un coloso en la faceta defensiva. Presiona, muerde y atosiga sin desmayo.

Sus condiciones han puesto en alerta máxima a los futbolistas del primer plantel. Les ha pasado a algunos como un bólido. Merece jugar como titular y lo saben. El primero que lo sabe es Álvaro Arbeloa, que lo vio en el juvenil B y rápidamente lo subió al A. Y en seis meses, a dirigir el primer equipo. No está mal cuando solo disfruta de unos meses de la mayoría de edad. Deprisa, deprisa.

Thiago Pitarch, en un partido con el Real Madrid en el Santiago BernabéuEuropa Press

El Real Madrid se apresuró a renovar a Thiago Pitarch en agosto del año pasado hasta 2030. Diversos clubes de Europa querían cazarle. Xabi Alonso le elogió constantemente pero no le hizo debutar en el primer equipo. Ha sido Arbeloa quien lo ha hecho. Y el muchacho ha venido a quedarse para siempre. Los intermediarios valoran que muy pronto tendrá un precio real de 50 millones. Y subiendo, porque su progresión no ha hecho más que empezar. Si Arbeloa lo mantiene jugando en el primer equipo su evolución futbolística y contractual será creciente.

Ahora mismo, Thiago es el mejor enlace para Rüdiger, Valverde y Tchouaméni a la hora de sacar el balón jugado y moverlo con criterio. Lo bueno es que también es el mejor enlace para Vinicius en ataque, pues su calidad casa con la genialidad del brasileño. César Palacios también es un talento maravilloso para combinar con Vinicius y Gonzalo. Verán que no citamos a Mbappé. El Real Madrid piensa que el francés no tiene opciones de reaparecer ante el Manchester. Es la hora de Thiago.