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Álvaro Arbeloa, en un partido en el Santiago BernabéuAFP

Las claves que ha dado Arbeloa a sus hombres para pasar ante el City y pensar en ganar la Champions

Álvaro Arbeloa ganó las Copas de Europa de Lisboa y de Milán con el Real Madrid y ha destacado ante sus pupilos que no eran favoritos en ninguno de los casos. Dani Carvajal, plusmarquista mundial de Champions League conquistadas, seis, ha dicho a sus compañeros que en las seis grandes victorias tampoco fueron favoritos nunca en las eliminatorias previas. Ni en octavos de final, ni en cuartos de final ni en semifinales.

Todo se lo ganaron a pulso y contra pronóstico. Son mensajes lanzados desde el vestuario para jalear al grupo y volver a romper todas las quinielas. El conjunto blanco no es favorito, ni de lejos otra vez, para ganar esta Liga de Campeones. Las apuestas le sitúan hoy en la séptima plaza de los candidatos y el Manchester City es favorito en esta ronda. Arbeloa, Carvajal, Rüdiger, Militao, Valverde, Vinicius y Bellingham alborotan el sentimiento madridista para que el equipo se lo crea y venza al City con la entrega sin fin que este club implanta en su competición idónea.

El entrenador inyecta ese carácter en la cocina para que después lo veamos en el césped, pero junto a la inyección de adrenalina ha puesto el punto sobre la i: para ganar la Champions lo fundamental es defender bien. Ancelotti y Zidane lo consiguieron en las tres ediciones que celebraron cada uno. Arbeloa aprende de los mayores y asume que la eficacia del sistema defensivo te da o te quita el título, pues la calidad del Real Madrid es tal que siempre marca uno o dos goles en cada partido.

La victoria en Balaídos ha servido psicológicamente para ensalzar que el equipo es capaz de todo y el técnico salmantino reafirma que la Champions y la Liga no tienen nada que ver. Reflexiona que el Real Madrid siempre es otro en la Copa de Europa porque el público le transporta a ser otro. Hoy juega la grada del Bernabéu, como siempre ha hecho desde 1955 en todas las Copas de Europa.

La conjura interna del vestuario que Arbeloa ha vivido también como futbolista es que da igual quien juegue porque el futbolista del Real Madrid se transforma en este torneo. Es verdad. Camavinga y Rodrygo eran unos imberbes suplentes hace cuatro años y ellos revolucionaron aquellos partidos en Chamartín hasta darles la vuelta y llevar al equipo hacia la Decimocuarta. Toca repetirlo con Gonzalo, Güler, Asencio y Thiago.

Mejor que no contemos para nadie

La comidilla interna en los recovecos de Valdebebas es que el Real Madrid era noveno favorito en las apuestas nada más perder ante el Benfica en la liguilla y ahora es séptimo, muy lejos de aspirantes cotizados como el Arsenal y el Bayern, tras eliminar a los portugueses de Mourinho en la ronda de clasificación. Muchos madridistas de a pie se toman como una falta de respeto este descarte del Real Madrid en las encuestas y sobre todo que le sobrepasen tantos rivales en los pronósticos.

En el club no se piensa así. Saben que no son los principales candidatos al título desde comienzos de la temporada y así ha sido casi siempre desde 1956, cuando ganaron la primera Copa de Europa frente al favorito, el Stade de Reims, en Francia. Nada nuevo bajo el sol. El Real Madrid siempre se ganó el favoritismo cuando consiguió la Champions, no antes. El cuerpo técnico y los jefes de la plantilla jalean esta idea para repetir la historia. Es mejor que no seas favorito y que no hablen de ellos. «Ya hablarán de nosotros, tenemos que hacer que hablen de nosotros y este es el momento clave, contra el City».

Los jugadores del Real Madrid durante el entrenamiento llevado a cabo este martes en la Ciudad Deportiva de ValdebebasEFE

Arbeloa prefiere que no crean en ellos como aspirantes. Perfecto. Pero el vestuario madridista analiza que Guardiola, que conoce bien al Real Madrid, sí les considera favoritos y se enfrenta a ellos para eliminarles y potenciar la candidatura del City. El técnico del Manchester ha sufrido dolorosas eliminaciones ante el Real Madrid siendo favorito, especialmente la de hace cuatro años, y tiene mucho cuidado para hacer las cosas bien en el enfrentamiento más reiterado de la última década.

El Real Madrid ha trabajado tácticamente el partido con el propósito de defender muy bien ante el peligro que generan Bernardo Silva, Cherki, Semenyo y Haaland. Valverde y Asencio tendrán que ayudar a Trent ante la llegada de Semenyo y Cherki por la banda izquierda del ataque inglés. Arbeloa ha ensayado a su vez muchas jugadas ofensivas para explotar el talón de Aquiles del City, que es precisamente la defensa. Vinicius deberá recibir muchos balones con el fin de explotar esa debilidad del esquema de Guardiola.

Vinicius, Valverde y otros jugadores madridistas han jaleado al público para que sea el de la Champions. Solicitan que no haya pitos y sí un apoyo incondicional. Piden que el examen final de la grada se produzca en mayo, cuando acabe la temporada. Ahora toca unión para hacer posible lo imposible en la Champions. Pocos creen en este Real Madrid. Los profesionales lo saben. Muchas veces han estado solos y han ganado títulos. Lo dicen ellos. Toca jugar con esas sensaciones externas encontradas y eso les incita, les motiva. Por amor propio. Va por Rodrygo. Y por el inolvidable Vicente Paniagua, que disfrutaba del fútbol y hablaba de fútbol tanto como de baloncesto.