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Dembélé celebra el gol del PSG para empatar la final de ChampionsAFP

PSG 1-1 Arsenal Pen. (4-3)

El PSG conquista Europa de nuevo y amenaza con una hegemonía en Champions

Nunca en la historia hasta que lo hizo el Real Madrid un equipo había conquistado dos veces seguidas la UEFA Champions League y ahora esa gesta la ha emulado el PSG de Luis Enrique, que ha defendido con éxito y mucho sufrimiento su corona. Si la temporada pasada conquistó Europa con un 5-0 sobre el Inter, esta vez les tocó pasarlo mal y hacerlo desde el punto de penalti (4-3) después de empatar a uno en el encuentro.

La suerte de los penaltis sonrió al PSG, que no fue por delante en ningún momento del partido, pero tiró de experiencia para batir al conjunto de Mikel Arteta, con una propuesta muy clara y que cerca estuvo de hacerle alcanzar la gloria. Fue finalmente la alegría para el PSG, que levantó el gol en contra y, también desde el punto de penalti, consiguió empatar para después hacerse con la Copa de Europa en una tanta de penaltis inolvidable, como lo será toda la final, sin muchas ocasiones, pero con tensión máxima.

Estaban todavía los aficionados del Arsenal con la sonrisa en la cara después de la actuación de The Killers con la que se desgañitó cada uno de sus hoolighans cuando la alegría fue todavía mayor por adelantarse a las primeras de cambio. Castigó Havertz un error de Marquinhos en el despeje, que además pilló a Willian Pacho fuera de sitio. Se animó en la cabalgada desde mediocampo el alemán, pisó área y casi sin ángulo se sacó un misil al palo corto para batir a Safonov.

Cierto es que el guardameta ruso pudo hacer más, por lo menos ocupar más portería, pero eso ya era un tema de análisis y el PSG lo que sabía es que le tocaba descifrar la mejor defensa de Europa si no quería perder la Copa de Europa. Disfrutaba el Arsenal del momento y veía los nervios del equipo parisino, que miraba el tiempo con miedo desde el minuto 5 porque los Gunners son expertos en que pasen muy pocas cosas en el partido.

El Arsenal disfrutaba la final

Y así fue, más allá de un golpe de Sofonov con la rodilla de Marquinhos apenas se veían cosas destacables en el partido. La pelota era del PSG mientras que los de Mikel Arteta se tomaban todo el tiempo del mundo en cada acción, cerraban el mediocampo para que no jugaran por dentro y agradecían los centros laterales con los que los parisinos intentaron generar algo de peligro sobre la portería de David Raya. Caramelos para una dupla de centrales como Saliba y Gabriel.

Tan cómodo estaba el Arsenal que en el descuento de la primera mitad, seis minutos, que incluso tuvieron la opción de dar la puntilla justo después de que Fabián Ruiz, desesperado por no encontrar portería, tirase un centro chut que atrapó Raya en dos tiempos. Replicaron los Gunners tras un centro que llegaba a Havertz pero que en el se interpuso Marquinhos para mandar a un córner que no se sacó por la lentitud de Saka en ejecutarlo.

Kai Havertz celebra el gol del Arsenal en la final ante el PSGAFP

Le tocó a Luis Enrique reordenar el juego del PSG en el descanso y detectó que el lado débil estaba siendo Mosquera, por mucho que estuviera cuajando un partidazo. Por ahí llegaron las internadas de Nuno Mendes que más peligro generaron y por ahí llegó el penalti que le sacó Kvaratskhelia al defensor español. No dudó Daniel Siebert en señalarlo y lo ejecutó con maestría Dembélé para poner las tablas y quitar al PSG una losa de encima.

Dio vida este tanto al conjunto parisino y generó dudas al Arsenal, al que no le quedó más remedio que defenderse para evitar la derrota y esperar su momento, viendo los errores que cometía la defensa del PSG. La tuvo Kvaratskhelia, que estrelló su disparo al palo, y también Vitinha con un chut desde la media luna que se marchó rozando el travesaño. Por su parte el Arsenal intentaba inquietar con balones en largo, pero no sacó el fallo del PSG y todo se resolvió en una prórroga sin Dembélé, que salió en el descuento completamente agotado.

Todo se decidió en los penaltis

Se fue el partido a la prórroga y ahí el Arsenal, que había sufrido en los últimos minutos de los 90 reglamentarios, se mostró mucho más entero. Ayudó eso de que el equipo de Arteta tiene 22 titulares y se notó en los cambios, pues el dominio fue Gunner y el PSG trataba de sorprender a la contra, pero ya sin fuerzas. De hecho, miraron con buenos ojos los penaltis y ahí se terminó resolviendo la historia.

La gloria fue para el PSG, que empezó tirando y además lo hizo en la portería en la que se ubicaban sus seguidores. Marcó Ramos, respondió Gyökeres, acertó Doué y falló Eze, que lo echó fuera. Ahí apareció Raya para sacar el penalti de Nuno Mendes y Declan Rice igualó (2-2). La tensión era enorme y Hakimi convirtió, al igual que Martinelli (3-3). Ya todo estaba en un puño, acertó Beraldo y Gabriel la mandó a las nubes para que el PSG fuese campeón. Ici c'est Paris.