El Real Madrid ganó en su debut en Champions frente al Inter
El Real Madrid ataca la Champions con Vinicius y con «la tranquilidad de sentir que solo juegas contra once»
El club señala que Bernardo está bien y no se entiende que Mourinho no cuente más con él para dirigir al equipo
Indignación total en el Real Madrid con los árbitros: «Hay dos reglamentos, uno para machacarnos»
El Real Madrid ha conquistado quince Champions porque históricamente siempre hizo autocrítica y siempre tomó medidas duras para avanzar y no estancarse. Decidió dar la baja a un mito como Di Stéfano y ganó la sexta Copa de Europa con Pirri, Grosso y Amancio. Decidió desprenderse de Raúl tras fichar a Cristiano y Benzema. Y lograron cuatro Champions. Después decidió vender a Cristiano. La entidad renovó el plantel y el club festejó La Decimocuarta con Benzema como líder y las novedades de Vinicius, Rodrygo, Alaba y Camavinga. En otra vuelta de tuerca, Tchouaméni, Rüdiger y Joselu se sumaron al cambio para firmar La Decimoquinta. Siempre fue así. Golpes de efecto para mejorar.
Ahora, la dirección deportiva madridista sabe que el equipo no juega bien, porque no encuentra el director de orquesta adecuado. Pero la calidad del plantel es muy alta y desde la cúpula se valora que sin estar bien deberían sumar al menos tres puntos más en la Liga si los árbitros hubieran sido jueces objetivos en el Metropolitano. Los colegiados han decidido que el Barcelona le aventaje en seis y no en tres.
Esta noche regresa la Champions y la casa blanca respira por fin tranquila. Puede ganar o perder, pero no sentirá temor. En la UEFA hay mayor coherencia y no manda Tebas para darles solo tres días de descanso entre partido y partido mientras a Barcelona y Atlético les concede cinco. En Europa tampoco están los colegiados de Louzán para «machacarnos», dice un profesional del club. «En Roma saltamos al campo con la tranquilidad de sentir que solo jugamos contra once». Ese es el ambiente. El Real Madrid está contento porque retorna a su torneo preferido sin sospechar nada y sin temer que el colegiado de turno irá a por Vinicius o a por Rüdiger por sonreír con ironía.
En el Real Madrid se destaca que los arbitrajes en la Champions siempre intentaron ser justos incluso cuando el club madrileño luchaba por crear la Superliga en contra de los intereses de la UEFA. Con ese enfrentamiento institucional convertido en una guerra política de altas esferas del poder, el Real Madrid ganó las dos últimas Copas de Europa. La entidad lo resalta para subrayar la comparación con los arbitrajes que sufre en la Liga por denunciar el «asunto Barcelona» y por pedir que sean destituidos veinte árbitros formados en la etapa de Negreira que siguen en activo, dirigiendo partidos, trabajando en el VAR y formando a los nuevos colegiados. El Real Madrid ataca la Champions con la seguridad de enfrentarse a la Roma y nada más. Y con esa serenidad mental el debate interno es pensar cómo solucionar el litigio de la dirección del juego. Saben que no juegan bonito. Lo asumen. Lo dicen. Y saben que deben buscar soluciones.
No se entiende que Bernardo no juegue
Hay análisis en el cuartel general de Valdebebas y en la cocina blanca. Y somos claros, francos, cristalinos, sin tapujos: en el club no entienden por qué Bernardo no juega más. No comprenden por qué no es el hombre elegido por Mourinho para llevar la batuta del esquema cuando se observa que no hay creación de fútbol en el doble pivote formado por Tchouaméni y Valverde.
Desde el fuero interno del análisis puramente futbolístico se piensa que Valverde y Tchouaméni no son directores de fútbol y no pueden compartir el doble pivote. Mourinho, sin embargo, continúa con ambos como mediocentros. «Más de lo mismo».
El centrocampista del Real Madrid Bernardo Silva (d) pelea un balón con Roger Hinojo, del Espanyol
Ya se vio frente al Villarreal que Valverde funcionó mejor cuando jugó por la banda derecha en el segundo acto. Hay posturas en la dirección deportiva que piden un cambio. Bernardo o Güler en el doble pivote. Un mero traslado de Güler al doble pivote y de Valverde a la derecha movería todo el tablero. De todos modos, lo que no se entiende es por qué Bernardo no juega.
La clave del embrollo es que Bernardo se encuentra físicamente bien, apto para jugar. Es mentira que no haya alcanzado el nivel biológico requerido. «No le pasa nada», remata un profesional del club. El compatriota de Mourinho se encuentra listo. Su paisano no le saca porque no quiere, porque elige a otros hombres. Ya está. En el Metropolitano hizo más fútbol en un cuarto de hora que todo el equipo en noventa minutos. Su toque perfecto en los pases al área casi consiguió el empate en el derbi, con Simeone pidiendo la hora. Por ello aún se entiende menos que Bernardo no participe.
Vinicius juega a gusto en la Champions
Quien juega en Roma seguro es Vinicius. El brasileño es el otro termómetro del Real Madrid. Es feliz porque hoy vuelve a su torneo ideal, la Copa de Europa. Fue decisivo en la conquista de las dos últimas Champions para el club.
Se siente alegre porque en Europa «no hay un árbitro que le persiga, como sucede en la Liga», señala un compañero. La sanción que le impondrán en España le hace concentrarse aún más en los duelos europeos frente a la Roma y el Leipzig. «En Europa no le amonestan cuando habla con los árbitros siendo el capitán, como le ocurre en España».
Un directivo del Real pone la guinda: «Los árbitros españoles no le dicen a Vinicius que el bigotito le queda muy bien. A Vini no lo hacen la pelota como les hacen a otros, son cosas que explican todo lo que sucede en la Liga».