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Iago Aspas, en una imagen de archivoEuropa Press

El deportivo gesto de Iago Aspas para no golear a un rival indefenso

el Celta de Vigo continúa su buen momento de forma también en 2026 y derrotó de manera clara al Valencia, por 4-1. El equipo vigués dio la bienvenida al año con una victoria de lo más convincente en Balaídos y dejó herido de muerte al conjunto che, que otra temporada más parece condenado a sufrir por mantener la categoría. No obstante, el propio equipo vigués consideró el resultado muy abultado y Iago Aspas pidió a los suyos no hacer sangre.

Poco antes de que acabara el partido, Julen Agirrezabala, se tuvo que retirar lesionado. No le quedaban cambios al equipo de Carlos Corberán por lo que fue Pepelu quien se puso los guantes y terminó el partido bajo palos. Ya estaba el encuentro con 4-1 en el marcador y podría haber sido una buena oportunidad para que el Celta lograse un resultado todavía más abultado, aunque no era ese el plan del equipo de Giráldez.

Para empezar Aspas, como capitán, se dirigió al cuarto árbitro y posteriormente a sus compañeros para decirles que ya no atacasen la portería valencianista. El partido estaba ya sentenciado y no era el momento de hacer sangre a un equipo con 10 jugadores por culpa de una lesión y que bastante mal lo iba a pasar ya tras el 4-1. Corren malos tiempos para el equipo che y el Celta no quiso hurgar en la herida.

El propio Claudio Giráldez explicó después la petición de Iago Aspas y la decisión del Celta de no atacar en los últimos minutos de partido. «Con el 4-1, quedando tres minutos, hablamos con el 4º árbitro y con el asistente para detener el partido ya. Por reglamento tienes que esperar a que se cumpla el tiempo y en ese momento hablé con Carlos Corberán para intentar parar el partido. Me refiero a no que no pasase nada. La comunicación llega como llega a los 22 jugadores en el terreno de juego. Ellos intentaron atacar en una acción y a partir de ahí es lo normal, lo justo y lo deportivo. Es lo que toca», dijo en rueda de prensa.

Además, el entrenador del Celta reconoció que el 4-1 con el que su equipo venció al Valencia es «más abultado de lo que debería ser normal en el partido». «Hemos tenido momentos de sufrir, momentos de controlar. Hemos tenido la pizca de suerte necesaria en momentos del partido para ganar el partido y no es para nada justo el 4-1», manifestó en rueda de prensa.