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Una jornada le ha durado el liderato al Madrid. Falta el Barça-Levante, recuerdo. Chasco gordo. KO blanco a la primera, en Pamplona y en el alargue. Lo que antes caía de blanco.

Tercera derrota en Liga cuando se esperaba no diré que un cohete a lo España de Sánchez, pero sí un equipo seriecito, convencido, eficaz. Y no. Volvió el Madrid churro, el no es fiable. Verle campeón cuesta. Fiable el VAR, por cierto. Que la jugada entre Courtois y Budimir acababa en penalti no admitía duda.

Visita complicada escuchamos tras lo de Lisboa. Mejor no presentarse pues si un día toca Múnich, Londres, Manchester, Barcelona en Liga. Visita complicada Pamplona y cualquier otra plaza si el nivel del Madrid es el que fue.

En lo colectivo y en lo individual, el error de Asencio y Ceballos en el 2-1 es inexplicable. Quitar a Valverde y ponerle a Dani, y más tras el jugadón del empate, es tan inexplicable como que Gonzalo salga de extremo. El Madrid se dio un tiro en el pie empezando por Arbeloa.

Dijo ayer Scariolo que no recuerda un equipo ganador sin defender bien. Sí, en cualquier deporte. El Madrid es un poema global, atrás da grima. Si no puedes ganar, empata. En su área, el primer gol acaba en penalti con Asencio y Courtois luchando un pelotazo con Budimir: 2 contra 1, gana el 1. No es un equipo seguro, fiable. Osasuna fue mejor en todo.

Vuelve pues la sospecha de que al Real no le da para los títulos. Que vive entre espejismos. ¿El penalti del 1-0? Lo pitan en contra de Osasuna y Laporta se ha encadenado en la puerta del CNA. Bien jugó el todavía líder el primer cuarto de hora.

Desde ahí fue perdiendo mando, velocidad, piernas, ideas. Y por fin, el partido. No existió por la derecha, fue sólo lo que pudo Vinicius por su banda. Vinicius contra Osasuna, poco más. Difícil que ese plan acabe bien. Defiendes mal y tu ataque apenas sorprende: ruina. Muy poco de M’Bappé, lo único bueno se lo anularon por fuera de juego. Se fue jugando a lo que quería Osasuna que, tras el descanso, acabó teniendo incluso la pelota mucho rato.

¿El partido del martes? Influiría, claro. No puede ser excusa. Lo cierto es que la derrota del Barça en Girona permitió al madridismo darle vueltas a la posibilidad de ganar esta Liga. La impresión es que Europa está lejos, pero lo de aquí vete a saber. Es difícil apostar en blanco, al menos hoy. El chasco es imponente.

Al final, Arbeloa se puso autocrítico. Que faltó movilidad y juego. Y que la intensidad no puede durar tres partidos. Se lo resumo yo: esto no da. Y se acaba febrero…

El Madrid fue el de baloncesto que sí ganó sobre la bocina. Al Valencia, equipazo, y en Valencia, estadiazo, que ese Roig Arena es un estadio. Puede, quizá, no sé, que al equipo de fútbol le falte la calidad del otro. Hezonja y cía, mucho cía. No se engañen: sin calidad todo es más difícil.