Se acabó la Liga: el Madrid sólo quiere... Ya saben: eso
Ganó el Barça a un Atleti con diez todo el segundo tiempo. Un Atleti digno. Se acabó la Liga
Se acabó la Liga. El Barça ha sido mejor y el Madrid no está para esto. No tiene mentalidad, garra, su viejo espíritu. Tampoco tiene fútbol. Para todo el año, digo. Chao, Liga. ¿Europa? Pase lo que pase, el edificio reclama obras mayores.
Así, en bruto, el Madrid perdió en Palma porque su súper goleador falló tres remates cantados con 0-0 y su defensa regaló dos al rival… las dos únicas veces que tiró a puerta.
Jugando a la taba y sin ganas, que ya es tener arte, el descanso pudo ser 1-2, 1-3. Jugando después a más de lo mismo, el sueño de la remontada le duró cuatro minutos -goles de Militao y Muriqi- con todas sus estrellas, o ex, en el campo en aquellos momentos.
El Madrid no estuvo nunca por delante en casa del tercero por la cola.
Además perdió porque jugó otro de esos partidos suyos entre muy deficiente y lamentable. Se podía esperar resaca FIFA, pero no tantísima dejadez.
Puede que sus últimos éxitos confundieran a los muchachos y perdieran de vista lo que son: un equipo justito, el que más en los últimos años -¿30?- de la historia del club.
Un Madrid justito al que le aburre, parece, vérselas con equipos que salen a defender, empujar, parar el juego, molestar y tal. Equipos que, vaya por Dios, obligan a fajarse.
El Madrid no ha perdido la Liga en Palma. La había perdido en Pamplona y con Getafe y Celta en casa. El Madrid no gana a todos esos porque ha perdido mucha de su esencia. Y calidad a chorro por supuesto. Sin garra y sin fútbol es imposible.
Todos le hemos visto perder Ligas, como estas dos últimas jamás. Un común denominador las define: la desidia. Ese pecado que nunca cometió ya digo, fuera el de Di Stefano o el de los García.
Lo cual no supone que no pueda eliminar al Bayern y seguir en Europa. Así de pistonuda es la cosa. Los alemanes entrarán en el Bernabéu palpándose la ropa.
Eliminarles es posible, como lo fue con el City. Pero nada puede esconder la realidad. Es un Madrid en derribo. Media plantilla no vale para un Madrid de futuro, o sea después del 30 de junio.
Buenos futbolistas son todos, otra cosa es su peso, el libra a libra que decimos en el boxeo. Ahora mismo Trent, Carreras, Camavinga, Brahim, Mastuantono, no sé si este Bellingham es recuperable, ¿sigo? No hace falta. La mitad, quizá más, no son futbolistas del Madrid.
724 alarmas dijo el entrenador Arbeloa que había recibido camino de Son Moix. Serían de madridistas que conocen el paño. Ojo, Álvaro que te la lían. Los alarmistas no se fiaban de los jugadores del Madrid, de su día a día. Otra cosa son los partidos especiales. Juegan en el Madrid, con eso no les alcanza.
Fíjese que se duda incluso de Mbappé que a buena hora se le ocurrió decirle a su amigo Achraf eso de que él defiende poco. Será o no casualidad pero este Madrid con él otra vez de titular estuvo estuvo lejos del único Madrid posible, el que muerde desde su falta de fútbol, o sea desde su inferioridad, esperando tiempos mejores.
Ganó el Barça a un Atleti con diez todo el segundo tiempo. Un Atleti digno. Se acabó la Liga. La vivíamos en el alambre, el trapecista iba a resbalar. Se la pegó. Semana Santa negrísima para el Madrid. Resucitar a su equipo de fútbol va a ser complicado.