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El Betis venció al Real Madrid en La CartujaEFE

Real Betis 1-0 Real Madrid

El Real Madrid sigue negado ante el Betis a domicilio y pierde con polémica un partido que se mereció ganar

El fútbol es, por muchas cosas, un deporte muy difícil de predecir. Y para comprobarlo sólo hay que ver lo que ha sucedido este viernes en La Cartuja, donde el Real Madrid volvió a irse sin los tres puntos y cedió una derrota ante el Betis, que venía de llevarse una manita, en un partido donde la polémica hizo acto de presencia y que confirmó que al conjunto blanco no se le da bien visitar la parte verdiblanca de Sevilla, ya que lleva más de cinco años sin ganar allí.

El Real Madrid volvió a disputar un partido de Liga seis días después de golear al Málaga en el Bernabéu y lo hizo en La Cartuja ante el Betis, un rival al que no ganaba en la capital andaluza desde hacía cinco años, que venía de encajar una dolorosa derrota ante el Levante en el Ciudad de Valencia y que tenía ganas de reivindicarse ante su afición.

Mourinho ya había anunciado en la previa que para vencer al conjunto verdiblanco su equipo necesitaba estar a su máximo nivel y para tratar de hacerlo alineó un once en el que hubo tres cambios respecto a su último partido y en el que sorprendió, entre otras cosas, la suplencia de Bernardo Silva.

La Cartuja tenía ganas de fútbol y en cuanto Alejandro Hernández señaló el inicio del encuentro se pudo ver a un Betis enérgico que se fue a presionar al Real Madrid desde el primer minuto. Mientras que los pupilos de Mourinho optaron por mantener la calma e ir creciendo, poco a poco, con balón.

Ese plan le salió bien al conjunto merengue porque, con el paso de los minutos, superó la presión bética y en varias ocasiones se quedó cerca de adelantarse en el marcador. En una de ellas, Álvaro Valles se estiró como un gato para parar un cabezazo de Huijsen y, en la otra, el palo evitó el gol de Vinicius.

Mbappé intenta regatear a Fran GarcíaAFP

Pero el gol madridista no llegó y fue el Betis, apoyado por su incondicional afición, el que se creció. Los de Manuel Pellegrini empezaron a buscar más a Isco, el futbolista de Arroyo de la Miel le dio a su equipo un poso con balón que le vino de maravilla y el resultado fue que se jugó más en el área madridista que en la bética, algo que no le gustó demasiado a Mourinho, que mostró un rictus serio desde el área técnica y le indicó a los suyos dónde debían de mejorar.

Esas órdenes le vinieron bien al Madrid, que apretó en la recta final de la primera mitad y las tuvo de todos los colores para adelantarse en el marcador. Pero no las materializó. Al balón, sencillamente, no le apetecía entrar y así se llegó al descanso.

La acción se reanudó en Sevilla y, tras el paso por vestuarios, el Madrid arrancó mandón. Los nueve puntos ya estaban en su casillero, pero Mourinho quería los 12 y, al poco de empezar, Mbappé se quedó a centímetros de poner el 0-1. Su disparo, que había cogido una buena trayectoria, se fue ligeramente desviado.

Ese intento fallido del astro de Bondy activó al Madrid, que ahogó la salida de balón del Betis una y otra vez. Pero el problema era idéntico al de la primera mitad. No había forma de perforar la portería de Álvaro Valles y, viendo que el 0-0 se mantenía, La Cartuja volvió a apretar para animar a los suyos.

Fue entonces cuando Mourinho decidió mover el banquillo con un triple cambio. Diomande, Bernardo Silva y Trent entraron en lugar de Arda Güler, Camavinga y Dumfries para darle al Madrid algo más de frescura y ayudarle a marcar ese gol que se estaba resistiendo.

Los minutos pasaron, todo seguía igual y las cámaras empezaron a enfocar, como no podía ser de otra forma, a Carlos Espí. El desarrollo del encuentro invitaba a pensar que el valenciano podía desatascar la igualada, pero el chico seguía calentando en la banda. El calor estaba empezando a hacer mella en el físico de los futbolistas y la lógica hacía indicar que el 0-0 no se iba a mover.

Un final de locura

Sin embargo, sucedió exactamente lo contrario. Y el encargado de romper la igualada fue el Betis. En un córner botado por Deossa, Natan cabeceó el envío del colombiano, el balón quedó suelto y allí apareció Troy Parrott para mandarlo para dentro y desatar la locura en La Cartuja, que ya se veía dando por 'bueno' el empate.

El gol del Betis le cayó como un jarro de agua fría al Madrid y Mourinho tiró de Carlos Espí como solución de urgencia. Y lo cierto es que le salió bien al portugués porque el '19' madridista superó a Valles. ¿El problema? Que el VAR decidió anularlo por un fuera de juego milimétrico que de primeras no se vio.

Troy Parrott celebra el 1-0 ante el Real MadridEFE

La Cartuja festejó a lo grande el tanto anulado de Espí, pero el destino tenía reservado un final de partido aún más intenso. En otra llegada del Madrid por la izquierda, Natan derribó a Vinicius dentro del área y Hernández Hernández señaló penalti para el Madrid. Hasta allí fue Mbappé. Pero el francés no acertó, el 1-0 se mantuvo y cuando parecía que la pena máxima se iba a repetir por cosas del reglamento no pasó nada y el Betis pudo celebrar un triunfo que no pudo festejar de verdad hasta pasados unos minutos.

Ficha técnica

1- Real Betis: Álvaro Valles; Bellerín, Diego Llorente (Marc Bartra, 39'), Natan, Fran García; Marc Roca, Bernal (Deossa, 69'); Antony (Riquelme, 77'), Isco (Álvaro Fidalgo, 60'), Pablo Fornals; Cucho (Parrott, 69').

​0- Real Madrid:
Thibaut Courtois; Dumfries (Trent, 64'), Konaté, Huijsen, Cucurella (Álvaro Carreras, 87'); Fede Valverde (Carlos Espí, 82'), Camavinga (Bernardo Silva, 64'); Arda Güler (Diomande, 64'), Bellingham, Vinicius; Mbappé.

​Goles: 1-0 Parrott (81')

​Árbitro: Alejandro Hernández (comité canario). Amonestó a los locales Bernal (64') y a los visitantes Arda Güler (45+3'), Konaté (55')

​Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio de La Cartuja (Sevilla) ante 66.046 espectadores.