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El Levante - Athletic Club fue suspendido por las condiciones meteorológicasEFE

JUPOL se queja a LaLiga por la falta de previsión a la hora de suspender el Levante - Athletic

Desde hace un tiempo, LaLiga ha demostrado que la seguridad de los aficionados no es algo prioritario para la patronal y esto es algo que se volvió a comprobar este miércoles minutos antes de la celebración del Levante - Athletic Club, partido que acabó siendo suspendido por las lluvias torrenciales que se produjeron en Valencia e inundaron el estadio del conjunto granota.

El anuncio de la suspensión llegó siete minutos antes del inicio del partido, con los espectadores y los miembros de seguridad dentro del estadio, y horas después de dicho aplazamiento el Sindicato mayoritario de la Policía Nacional (JUPOL) cargó contra la patronal y denunció, a través de un comunicado, la falta de previsión cuando se sabía desde hacía un día que Valencia se encontraba en alerta roja por lluvias.

«Ayer, LaLiga de Tebas no canceló el partido de fútbol Levante - Athletic hasta prácticamente el inicio pese a la alerta meteorológica existente, obligando a espectadores y dispositivos de seguridad a desplazarse y permanecer en una situación de riesgo innecesario. Finalmente, el encuentro tuvo que ser suspendido por las condiciones meteorológicas. Desde JUPOL, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, llevamos tiempo denunciando que los dispositivos de seguridad de LaLiga los sufraga el contribuyente, y no la entidad privada organizadora que obtiene ingentes beneficios económicos. Exigimos que LaLiga asume el coste de sus dispositivos de seguridad y que no se vuelva a poner en riesgo innecesariamente a los policías nacionales y espectadores», escribió en su cuenta de X la JUPOL.

Razón no le falta al Sindicato mayoritario. No es la primera vez que sucede algo así y es bastante probable que no vaya a ser la última, algo que parece no importarle demasiado a la patronal que preside Javier Tebas.

La situación que se vivió en el Ciudad de Valencia fue crítica y los espectadores que se desplazaron hacia el estadio se tuvieron que resguardar en esos recovecos donde no había llegado el agua y, tras el anuncio oficial de la suspensión, no les quedó otra que iniciar el camino de vuelta a sus casas, cuando el agua les llegaba a la altura de las rodillas.