La intrahistoria de los ataques de Tebas a Florentino: controlar los derechos televisivos y la economía del Real Madrid
El club blanco mantiene pleitos legales con LaLiga para mantener su independencia en la potestad de los derechos de TV
El Real Madrid responde a Tebas tras criticar al club citando una información de El Debate
Javier Tebas y Florentino Pérez
Javier Tebas no da puntada sin hilo. La guerra abierta con Florentino Pérez persigue un fin superior que va más allá del fútbol. Su ataque constante al presidente del Real Madrid es una estrategia para derrotarlo por una meta suprema: controlar la economía y los derechos televisivos del club madrileño y del Barcelona, con el reto de sumarlos a los derechos televisivos del resto de equipos de LaLiga y venderlos al mundo como un paquete centralizado de la competición.
Es su deseo. Tener todo el poder del fútbol español en sus manos. Y eso pasa por dominar a los dos grandes. El problema que le obsesiona es que Real Madrid y Barcelona no se dejan y defienden su independencia económica y televisiva. Laporta es ahora enemigo de Florentino, pero están juntos en esta protección de su autonomía económica. Muchos aficionados que no están al tanto de esta guerra política, económica, empresarial e institucional del fútbol no entienden el acoso continuo de Javier Tebas a Florentino Pérez. No comprenden por qué el presidente de LaLiga ataca la gestión deportiva de uno de sus socios hablando de lo mal que juega el Real Madrid, equipo que, además, es su principal generador de riqueza.
No es la mejor táctica atacar públicamente a tu mayor creador de dinero. Rompe con cualquier ideario empresarial. Tebas nunca criticó al Barcelona y al Atlético cuando dijeron que el sistema arbitral estaba «preparado para que gane el de siempre», el Real Madrid. Laporta, Gil Marín y Simeone han hablado de los árbitros y de un sistema «adulterado» cuando han perdido. Pero Tebas nunca acusó de una supuesta mala dirección deportiva a los directivos de Barça y Atlético, cosa que siempre hace con Florentino Pérez.
Al presidente de la patronal se le nota su diferente vara de medir, porque sabe dónde está su mayor enemigo, su principal opositor. Es Florentino Pérez quien presenta desde hace lustros más de 50 demandas judiciales contra LaLiga para defender la independencia del Real Madrid en la gestión de sus derechos económicos y televisivos. Esa batalla legal es perenne y continuará en el tiempo. Esta es la madre del cordero de una batalla a la que el Barcelona se suma sin dar la cara, como hizo en la Superliga.
Real Madrid y LaLiga tienen una pléyade de abogados en esta pelea entre el control económico total que pretende poseer LaLiga y la independencia económica que defiende el Real Madrid. Es un combate sin descanso que nunca acabará.
Desde todos los ámbitos se analiza que Tebas pierde todo su crédito como presidente institucional al atacar a uno de sus socios de la empresa denominada LaLiga. Ese acoso diario de Tebas a Florentino ha provocado que el dirigente del Real Madrid pida un cambio de presidente en LaLiga, porque su actual responsable no puede continuar en el cargo atacando de viva voz y por escrito a uno de sus integrantes de la patronal, que además es económicamente el fundamental, junto al Barcelona.
Javier Tebas y Joan Laporta, dos enemigos del fútbol que ahora han acercado posturas
El presidente de LaLiga ha intentado dividir al dueto formado por Real Madrid y Barcelona. Se reunió en Huesca con Laporta para que se sumara al contrato con el fondo de inversión CVC y para que abandonara la idea de la Superliga. Laporta descartó el proyecto europeo, pero no firmó con CVC un acuerdo por el que 38 clubes de LaLiga vendieron el 11 % de sus derechos televisivos durante medio siglo a cambio de un dinero recibido en plena crisis de la pandemia.
Real Madrid, Barcelona y Athletic rechazaron ese acuerdo. Están excluidos. Inasequible al desaliento, el presidente de la LaLiga continuó en su intento de controlar la economía de los dos grandes. Tebas se movió a todos los niveles para intentar conseguir el control de los dos buques del fútbol español. Y estuvo a punto de vencer.
Utilizando su buena relación con diversos diputados del Congreso, el presidente de LaLiga intentó introducir una enmienda en el artículo 89 del proyecto de la Ley del Deporte por la que LaLiga controlaría la economía y los derechos comerciales de todos los clubes profesionales y especialmente del Real Madrid, el Barcelona, el Athletic y el Osasuna, que no son sociedades anónimas deportivas, que no tienen accionistas y que viven en un limbo jurídico que Tebas quiso aprovechar para dominarlos.
El objetivo del dirigente aragonés era centralizar en la Liga ese control total de los derechos comerciales de los clubes. El Real Madrid se enteró del movimiento de la LaLiga y trabajó para evitar que la Ley del Deporte expresara que LaLiga tuviera el control económico de todos sus clubes. Florentino Pérez habló con Alberto Núñez Feijóo y con otros grupos políticos. Laporta dialogó con los partidos catalanes. El Athletic contactó con los partidos vascos. La enmienda finalmente fue derrotada. Pero los grandes se llevaron un gran susto.
El Barcelona celebró la derrota de aquel articulado. «La aprobación de la enmienda habría supuesto poner en peligro el futuro del FC Barcelona», adujo Joan Laporta. La jugada de Tebas provocó precisamente la actuación de Florentino Pérez para buscar la fórmula por la que el Real Madrid tuviera accionistas que fueran los verdaderos dueños de la entidad y no continuar viviendo en esta laguna legal de ser un club deportivo sin ánimo de lucro, sin dueños y con unos socios que votan el mandato de una directiva cada cuatro años pero no son propietarios de nada.
La intentona de Tebas fue el detonante por el que el Real Madrid ha decidido buscar ese formato jurídico de crear una sociedad mercantil con sus cien mil socios, que tendrán una acción cada uno. De esta manera los cien mil socios serán accionistas. Estos socios deberán aprobar en un referéndum esa conversión para ser accionistas. La guerra continúa.