Las patrias de los hermanos Doué
Los jugadores nacidos en un país diferente al de su selección han pasado de menos del 10 % en 1994 al 24 % en 2026: ¿Transformación del patriotismo?
Désiré Doué fue el jugador de la selección francesa que con más entusiasmo cantó La Marsellesa el pasado martes antes del Francia-Senegal. Y con una amplia y desarmante sonrisa, que me dio ganas de votarle como imagen y símbolo del patriotismo francés; lástima que no soy francesa. Simpático, jugadorazo y cantando a todo volumen el himno de Francia. Ojalá tuviera letra nuestro himno para poder ver una exhibición parecida de patriotismo de alguno de nuestros jugadores.
¿O no la veríamos? En un país como el nuestro, donde la izquierda no para de despreciar a «los de las banderitas y las pulseritas», habría que ser muy valiente para cantar el himno, como lo es para abrazarse a la bandera nacional. Y bastante menos para salir, como hizo Lamine en el partido contra Cabo Verde, con las banderas de Marruecos y Guinea Ecuatorial, las banderas de los países de sus padres. ¿Mostrará también su orgullo por la bandera nacional? Veremos, dada la presión para evitar la bandera nacional en la región de su equipo.
La selección francesa cantando el himno antes del partido contra Senegal
Pero Désiré Doué es un ejemplo de que el origen geográfico o el de los padres no es un problema para el patriotismo. Doué nació en la ciudad francesa de Angers, de padre de Costa de Marfil y madre francesa, y tiene un hermano, Guéla Doué, que juega en la selección de Costa de Marfil y en el Racing de Estrasburgo de la Ligue 1. Son una muestra de lo que ha ocurrido con las selecciones de fútbol, que son cada día más diversas, y que muchos jugadores han nacido en otros países. Porque también Guéla nació en Angers, pero eligió Costa de Marfil, como Brahim eligió Marruecos mientras Lamine eligió España.
Según un estudio de la universidad de Oxford, si en 1994 los jugadores nacidos en un país diferente al de su selección eran menos del 10 %, ahora, en 2026, han llegado al 24 %. Curazao es el líder en este ranking, con el 98 % de jugadores nacidos fuera; y hay otros como Cabo Verde que llegan al 62 %, y nos han empatado. Y Marruecos, que supera el 70 %, tiene una de las selecciones más temidas del Mundial, como pudo comprobar Brasil. Lo que muestra el lado muy positivo de esta revolución, y es que chicos que tuvieron la posibilidad de hacerse futbolistas en las mejores ligas, pueden contribuir después a hacer grande la selección del país donde nacieron sus padres.
Pero ¿qué pasa con el patriotismo en estas selecciones cada vez más multinacionales? Desiré Doué nos mostró el martes que no pasa nada, pero Lamine Yamal nos mostró que quizá pase algo. Porque las selecciones de fútbol representan a patrias y a sentimientos nacionales, unen bajo una bandera, un himno y una percepción de unidad y pertenencia. ¿Canta Guéla Doué L´Abidjanaise, el himno de Costa de Marfil, con la misma pasión que su hermano La Marsellesa? No vi su partido contra Ecuador que ganaron por 1-0 en la madrugada de España, pero lo cierto es que, en el amistoso entre Francia y Costa de Marfil de principios de junio, Guéla cantó con pasión los dos himnos, el de Francia y el de Costa de Marfil, y, encima, ganó a Francia. Creo que también podría votarle como símbolo de Costa de Marfil; lástima que tampoco sea marfileña.