Placa de Rafa Nadal en la Philippe Chatrier
La inspiración que ha dado la placa de Nadal en la pista central de Roland Garros a jugadores y recogepelotas
La Philippe Chatrier luce desde este año una huella de Rafa Nadal para recordar la leyenda que forjó desde 2005 a 2022 en el Grand Slam francés
El desorbitante precio por el que se está vendiendo la camiseta de «Merci, Rafa» de Roland Garros en internet
El 25 de mayo de 2025 pasará a la historia de Roland Garros como el día en el que se despidió a Rafa Nadal. Por mucho que el manacorí colgara la raqueta en noviembre de 2024, no fue hasta este Roland Garros (el primero sin él desde 2005 a excepción del de 2023) cuando se ha sentido de verdad que el mejor deportista español de la historia está retirado.
14 Roland Garros fueron los responsables de que la Philippe Chatrier se llenase de aficionados con camisetas de «Merci Rafa» con las que despidieron al mejor tenista de la historia en tierra batida. Una leyenda que forjó con sus incontables victorias y que permanecerá para siempre en la pista central del Grand Slam francés gracias a una placa que está presente en cada partido.
Esa placa ha hecho todavía más especial jugar en la Philippe Chatrier, un privilegio que la mayoría de tenistas no tienen a lo largo de su carrera, salvo que se enfrenten a alguno de los grandes. Por eso ahora, ver de primera mano la pista en la que Rafa forjó su leyenda y ver el recuerdo a él que se ha dejado en la pista es toda una suerte para los tenistas, que se inspiran con ella y han tenido gestos con ella.
La primera en hablar sobre la placa y la motivación que le dio fue Paula Badosa en su partido ante Naomi Osaka. En lo que fue uno de los duelos estrella de la primera ronda del torneo, la española se las apañó para remontar ante la nipona y confesó que en parte fue por ver la placa con la huella de Rafa Nadal. «Me he dicho 'vamos, Paula, tienes que luchar como él hacía'», confesó al acabar el encuentro.
Cientos de muestras de respeto
No ha sido Badosa la única en rendirse a la placa de Rafa Nadal. También los recogepelotas han aprovechado el estar cerca de ella para tocarla y admirarla y después, otros tenistas como Jasmine Paolini –finalista la temporada pasada– o Jannik Sinner también han ido a verla para coger inspiración para su próximo partido o, en el caso del italiano, limpiarla junto a Alex Corretja.
Así pues, parece que la placa que ha instalado Roland Garros ha sido todo un acierto y que se terminará convirtiendo incluso en un lugar de peregrinaje. Es evidente que lo hecho por Rafa Nadal en el major de tierra batida es una hazaña prácticamente irrepetible y por ello Francia ha decidido darle el reconocimiento que merece.