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Carlos Alcaraz celebra con los recogepelotas su segundo Roland GarrosEFE

La celebración de Alcaraz con los recogepelotas de Roland Garros en su camino hacia el vestuario

Carlos Alcaraz logró este domingo la remontada más especial de su corta carrera deportiva. El tenista murciano hizo lo imposible y acabó alzando al cielo de París su segunda Copa de los Mosqueteros después de levantar dos sets y salvar tres bolas de partido ante el italiano Jannik Sinner.

A partir de ahí, todo fueron celebraciones. El tenista de El Palmar disfrutó del éxito en la pista, se abrazó con su equipo y su familia en la grada, se sacó las fotos correspondientes con el trofeo de campeón de Roland Garros, atendió a los medios de comunicación acreditados en la pista Philippe Chatrier y una hora después se fue en dirección hacia el vestuario.

Lo que no sabía Carlitos Alcaraz es que de camino a la zona reservada para los tenistas iba a seguir celebrando su segundo título de Roland Garros (el quinto Grand Slam de su carrera) con los recogepelotas que estuvieron presentes en la pista durante las más de cinco horas que duró la final ante Jannik Sinner.

El momento fue captado por los perfiles oficiales de Roland Garros. El murciano no se esperaba para nada ese momento y con su espontaneidad característica celebró con gran alegría la victoria cuando iba bajando lentamente por las escaleras. El número dos del mundo se abrazó a todos ellos, empezó a dar saltos de alegría y les acabó chocando la mano mientras se dirigía hacia el vestuario.

En definitiva, el jugador español vivió un momento de gran alegría con todos aquellos recogepelotas que le pasaron las bolas en algún momento de una final que será recordada por haber sido la más larga (duró cinco horas y 29 minutos) de la historia del Grand Slam francés.