Cristina Bucsa se ha convertido en la número uno española
Cristina Bucsa
La tenista que ha aprovechado la irregularidad de Paula Badosa para convertirse en la número uno española
Cristina Bucsa vivió la semana de su vida en el torneo de Mérida (México) y, gracias a su doble triunfo en individuales y dobles, ascendió hasta el puesto 31 del ranking WTA
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Cuando Garbiñe Muguruza estaba afrontando sus últimos años y Paula Badosa empezó a emerger como alternativa de futuro, el aficionado español se hizo la siguiente pregunta: ¿Quién iba a ser capaz de sustituir a la jugadora de Begur cuando no estuviera en las pistas?
Esa era una cuestión difícil de responder porque, a diferencia del tenis masculino, no había grandes alternativas nacionales en el circuito femenino que pudieran ejercer de Paula Badosa más allá de Jessica Bouzas, Sara Sorribes, Marina Bassols...
La duda estuvo presente durante varias temporadas. Sin embargo, ahora que la jugadora catalana no está en su mejor momento, Cristina Bucsa ha emergido como una opción a tener en cuenta tanto en el circuito femenino como en el tenis español.
Bucsa nació en Chisinau el 1 de enero de 1998 y si uno ve el apellido podrá decir que sus orígenes españoles son cuanto menos dudosos. No obstante, con apenas tres años se fue de su Moldavia natal, se afincó en Torrelavega (Cantabria) y allí empezó a dar sus primeros raquetazos junto a su padre Ion, un biatleta moldavo que tuvo la suerte de competir en los Juegos Olímpicos de Invierno de 1998 y 2002.
Y así hasta llegar al 2015, año en el que Cristina decidió convertirse en tenista profesional y ganarse la vida gracias al deporte de la raqueta.
Sus inicios en el circuito WTA no fueron sencillos, pero, sin hacer mucho ruido, Cristina fue progresando y en el año 2019 ganó su primer partido de Grand Slam en Wimbledon, major al que accedió tras superar la fase previa, frente a la joven promesa estadounidense Whitney Osuigwe.
Ese triunfo en Londres le dio confianza para seguir creciendo como jugadora y en 2023 entró por primera vez en el top-100 de la WTA, lo que le permitió jugar más torneos sin tener que pasar por la fase previa.
Pero, sin duda alguna, el 2024 fue el año en el que más se empezó a hablar de Cristina Bucsa como jugadora de tenis, ya que acumuló varios torneos en los que avanzó de las primeras rondas, consiguió ganar a algunas de las principales jugadoras del circuito femenino y logró la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París junto a su compañera y amiga Sara Sorribes, con la que también ganó el WTA 1000 de Madrid en la categoría de dobles frente a la alemana Laura Siegmund y la checa Barbora Krejicikova.
El formar pareja con Sara Sorribes le fue bien a Bucsa, ya que al año siguiente conquistaron juntas el torneo de Bogotá tras vencer en la final a la brasileña Laura Pigossi y la rumana Irina Bara.
La semana de su vida
Ahora bien, todo esto no ha tenido nada que ver con el inicio de 2026 que ha tenido Cristina Bucsa. La progresión de la jugadora cántabra estaba siendo más que evidente y en el cemento del torneo de Mérida (México) se confirmó esa mejoría.
La española vivió en tierras aztecas la semana de su vida. En el cuadro individual, derrotó a la croata Donna Vekic en su debut en México. Pero ese triunfo no fue tan importante como el que logró en semifinales contra la italiana Jasmine Paolini, número siete de la WTA, a la que ganó en sets corridos mostrando una superioridad aplastante. Y en la gran final venció a la polaca Magdalena Frech por 6-1, 4-6 y 6-4.
Cristina Bucsa conquistó su primer título individual en Mérida (México)
Ahora bien, su éxito en Mérida no se limitó simplemente al torneo individual. La cántabra también conquistó el título en dobles junto a la china Jiang Xinyu y, gracias a este doble premio, Bucsa ascendió hasta la posición número 31 del ranking, lo que le ofrecerá la posibilidad de ser cabeza de serie en el WTA 1000 de Indian Wells.
Así las cosas, se puede afirmar, con todas las de la ley, que Cristina Bucsa se ha ganado por méritos propios el ser considerada una alternativa fiable para el tenis femenino español, que volvió a celebrar un título 574 días después del que logró, precisamente, Paula Badosa en Washington el 4 de agosto de 2024.